La vacuna contra la COVID-19, en el centro de la campaña electoral en Estados Unidos

La posibilidad de que la administración de Donald Trump pueda acelerar la producción de una vacuna se ha convertido en un punto focal de la campaña para las elecciones del 3 de noviembre, que muestran al presidente rezagado en las encuestas frente a su rival demócrata.

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Los demócratas expresaron su preocupación de que Trump esté presionando a los reguladores de salud del gobierno. | Fuente: Flickr

El candidato demócrata a la Casa Blanca, Joe Biden, abordará el miércoles cómo desarrollar y distribuir una vacuna eficaz contra la covid-19, desafiando las optimistas predicciones del presidente republicano Donald Trump, a quien acusa de mentir a los estadounidenses sobre la amenaza de la pandemia.

La posibilidad de que la administración Trump pueda acelerar la producción de una vacuna segura se ha convertido en un punto focal de la campaña para las elecciones del 3 de noviembre, que muestran al presidente rezagado en las encuestas frente a su rival demócrata.

Biden ha enfatizado que apoya un lanzamiento rápido de una vacuna, pero solo si se demuestra que es segura y efectiva, y si hay "total transparencia" desde el punto de vista científico.

El candidato demócrata, que poco a poco ha aumentado sus apariciones, incluyendo un viaje a Florida el martes, pero aún no ha igualado el fervor que suscita el presidente en sus mítines, pronunciará un discurso por la tarde en su feudo de Wilmington, Delaware, después de recibir una sesión informativa de expertos en salud sobre las perspectivas de la vacuna contra el coronavirus.

Los expertos dicen que una vacuna es una de las mejores formas de detener el avance de una pandemia que ya se ha cobrado la vida de más de 196 000 estadounidenses. 

En un foro el martes, Trump insistió en sus propias predicciones ya optimistas, diciendo que podría haber una vacuna disponible incluso antes de los comicios. 

"A pocas semanas"

"Estamos a pocas semanas de conseguirla, ya saben, podrían ser tres o cuatro semanas", dijo en una sesión de preguntas y respuestas con votantes en Pensilvania, transmitida por ABC News. 

Solo unas horas antes, hablando con Fox News, Trump había dicho que una vacuna podría llegar en "cuatro semanas, podrían ser ocho semanas". 

Los demócratas expresaron su preocupación de que Trump esté presionando a los reguladores de salud del gobierno y a los científicos para que aprueben una vacuna a tiempo para ayudarlo a subir en las encuestas. 

Trump también sorprendió cuando se le preguntó por qué había minimizado la gravedad de la pandemia en los primeros meses. "No le resté importancia", respondió. "De hecho, en muchos sentidos, lo aproveché en términos de tomar medidas". 

Pero el propio Trump le dijo al periodista Bob Woodward durante entrevistas grabadas en febrero y marzo que había decidido deliberadamente "minimizar" la gravedad de la covid-19 para evitar alarmar a los estadounidenses. 

Trump también volvió a una de sus opiniones más controvertidas sobre el virus, insistiendo en que "va a desaparecer" y que el país "está pasando la página" del coronavirus. 

Preguntado sobre cómo el virus desaparecería por sí solo, dijo que "uno desarrollará una mentalidad de manada", aparentemente refiriéndose al concepto de inmunidad de manada, que ocurre cuando suficientes personas han desarrollado resistencia a la enfermedad como para detener la transmisión de manera efectiva.

"La ciencia sabe" 

Las declaraciones del presidente provocaron críticas por parte de la campaña de Biden. "Donald Trump le ha mentido al pueblo estadounidense durante su presidencia", dijo la directora de comunicaciones Kate Bedingfield en un comunicado. 

"Trump acaba de confirmar esta noche, una vez más, que incluso después de ocho meses de dejar que la peor crisis de salud pública en 100 años se salga de control, no solo no tiene un plan, sino que no tiene ni idea", afirmó.

Con la COVID-19 devastando la economía de Estados Unidos y empujando a millones de familias a una crisis financiera, la campaña de Trump ha promocionado una y otra vez una posible vacuna rápida como la salvación. 

Los expertos han expresado cautela, y el principal médico de enfermedades infecciosas del gobierno estadounidense, Anthony Fauci, ha dicho que es más probable que se apruebe la vacuna hacia finales de año. 

"Todos apoyamos el éxito de estas vacunas candidatas", escribió Peter Lurie, presidente del grupo de defensa del consumidor Centro para la Ciencia en el Interés Público (CSPI), en el diario The Washington Post del miércoles. 

"Pero la experiencia reciente de la compañía farmacéutica AstraZeneca ha demostrado que las cosas pueden salir mal rápidamente", agregó, en alusión a la detención temporal por parte del gigante farmacéutico de su ensayo clínico aleatorio la semana pasada, después de que un voluntario de Reino Unido desarrollara una enfermedad inexplicable. 

Durante su viaje del martes a Florida para conquistar el voto hispano, Biden criticó a Trump por su negación de la amenaza del cambio climático. El aspirante demócrata aludió a la visita de Trump esta semana a California, donde ante la devastación de los incendios forestales, dijo: "No creo que la ciencia sepa" si el cambio climático está intensificando las condiciones del clima. 

"Señor presidente, la ciencia sabe", aseguró Biden.

(Información de la AFP)

NUESTROS PODCAST

El gobierno de Donald Trump instó a los estados de Estados Unidos a prepararse para distribuir una potencial vacuna contra la COVID-19 para el 1° de noviembre. Pero ¿quiénes deben recibir primero la vacuna? El Dr. Elmer Huerta resaltó 4 fases según prioridad: el personal de ‘primera línea de batalla’ (médicos, policías y militares); trabajadores de industrias especiales; jóvenes, adultos y niños; y al final los que faltan. Este criterio se basó según el riesgo de una persona a infectarse.