Libia pide ante la Liga Árabe una intervención militar contra el EI

Libia es un Estado víctima del caos y la guerra civil desde que en octubre de 2011 la OTAN apoyó con bombardeos aéreos a los rebeldes y contribuyó a derrocar el régimen de Muamar al Gadafi.
EFE

El ministro de Exteriores de Libia, Mohamed al Dairi, instó a la Liga Árabe a lanzar "una intervención militar y bombardeos aéreos selectivos" contra la filial del grupo terrorista Estado Islámico (EI) en territorio libio.

Durante una reunión extraordinaria de delegados permanentes en la sede de la organización panárabe, Al Dairi -ministro del Gobierno de Tobruk, reconocido internacionalmente- insistió en la necesidad de que se active el acuerdo de defensa colectivo árabe.

"Hemos venido para activar el artículo del acuerdo que estipula el derecho de cualquier país árabe a solicitar la intervención militar del resto de los países en su territorio si afronta peligros", dijo el jefe de la diplomacia libia.

Al Dairi explicó que las fuerzas aéreas libias tienen solo dos aviones, uno en Derna y otro en Bengasi, y por eso no han podido evitar que el EI "cometa asesinatos masivos en Sirte", ciudad que ha caído en manos de los yihadistas.

"Derna está secuestrada por el EI y sufrimos un terrorismo extremo en Bengasi", lamentó el ministro.

También señaló que los grupos extremistas asentados en Libia amenazan a los países vecinos, como Argelia, Túnez y Egipto, y que Europa es consciente del peligro y está por ello en contacto con las autoridades libias.

"Mi país se está sacrificando y sufriendo, y espera ayuda de los países árabes", dijo Al Dairi durante su discurso ante los delegados permanentes de la Liga Árabe.

La cita de hoy fue convocada a petición del Gobierno libio, que ya solicitó recientemente una intervención militar árabe para luchar contra el EI y otros grupos armados.

El delegado de Egipto en la Liga Árabe, Tariq Adel, aseguró que para ayudar a las autoridades libias legítimas en la lucha contra los yihadistas es necesario cesar la financiación al terrorismo y levantar el embargo de armas al Ejército libio.

Libia es un Estado víctima del caos y la guerra civil desde que en octubre de 2011 la OTAN apoyó con bombardeos aéreos a los rebeldes y contribuyó a derrocar el régimen de Muamar al Gadafi.

Desde entonces, ese país mediterráneo está dividido, con un Gobierno rebelde asentado en Trípoli y otro internacionalmente reconocido con sede en Tobruk, que luchan por el control político y de los recursos naturales, en especial el petróleo.

EFE