Roberto Micheletti, designado por el Parlamento como nuevo presidente de Honduras, justificó que los militares detuvieran y deportaran al destituido Manuel Zelaya, y aseguró que el cambio de jefe de Estado en el país no ha significado un golpe de Estado.

En su primera rueda de prensa tras ser investido por el Parlamento que dirigía hasta hoy, Micheletti insistió en que Zelaya fue "sustituido" mediante un procedimiento fijado en la Constitución, luego de que los militares lo sacaran a la fuerza del cargo y del país.

Zelaya fue detenido en horas de la madrugada de hoy por militares y sacado por la fuerza del país rumbo a Costa Rica, donde denunció el golpe de Estado en su contra.

Micheletti justificó la acción contra Zelaya en que éste cometía un "delito flagrante" al impulsar una consulta declarada ilegal por diversos órganos del Estado y que iba a celebrarse hoy en busca de respaldo para instalar una Asamblea Constituyente.

"Cuando hay un delito flagrante se tiene la autoridad y la obligación de detener a esa persona, y hubo un delito flagrante, y por eso se tomó la determinación", argumentó, al asegurar que "no ha habido nada ilegal".

Micheletti, nombrado por el Congreso en horas de la tarde para tapar el vacío de poder por la expulsión de Zelaya, anunció un toque de queda que estará vigente durante la noche en los próximos dos días.

Afirmó que está dispuesto a recibir a Zelaya si él quiere regresar, pero bajo la condición de que no tenga el apoyo del presidente de Venezuela, Hugo Chávez.

"Si él, en su momento, desea regresar al país (...) sin apoyo de don Hugo Chávez, nosotros, con mucho gusto, vamos a recibirlo con los brazos abiertos", dijo Micheletti.

Chávez ha expresado su respaldo a Zelaya, quien en 2008 adhirió a Honduras a la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA), iniciativa del gobernante venezolano integrada también por Cuba, Nicaragua, Bolivia, Dominica y Ecuador, entre otros países.

Mientras el Parlamento elegía a Micheletti, representantes de sectores sociales y de sindicatos de Honduras que apoyaban la frustrada consulta de Zelaya anunciaron una huelga general a partir del lunes en demanda del regreso del ex gobernante.

El presidente del Comité para la Defensa de los Derechos Humanos en Honduras (CODEH), Andrés Pavón, indicó a Efe que desde mañana, lunes, trabajadores del sector público y miembros de la Central General de Trabajadores (CGT), entre otras agrupaciones gremiales, se pondrán en huelga en todo el país.

Cientos de personas se mantienen movilizadas frente a la Casa Presidencial desde primeras horas de la mañana en defensa del presidente depuesto.

Según el dirigente del CODEH, los movilizados continuarán en el lugar en vigilia, a pesar de que el nuevo Gobierno ha declarado un toque de queda por 48 horas a partir de las 21.00 horas (03.00 GMT del lunes).

Texto y foto: EFE