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El presidente de EE.UU., Barack Obama, subrayó hoy que su país no debe involucrarse en el movimiento postelectoral que se ha generado en Irán, pese a las críticas de la oposición republicana, que desea una mayor implicación.

En una entrevista emitida hoy en la cadena CBS, de la que se han facilitado extractos durante el fin de semana, Obama aseguró que lo último que desearía es que Estados Unidos fuera utilizado por "esas fuerzas que están deseando convertir estas luchas (internas) en una discusión sobre Estados Unidos".

"Ésto es lo que ellos hacen. Esto es lo que siempre hemos visto, y no deberíamos entrar en su juego. No debemos convertirnos en una distracción de lo que está ocurriendo en Irán, del hecho de que son los propios iraníes lo que están haciendo escuchar su voz".

"Ahora, lo mejor que podemos hacer es dar testimonio al mundo de las increíbles protestas que hemos visto" en el país, indicó Obama, quien, no obstante, instó al gobierno de Irán a que "detenga toda la violencia y las acciones injustas contra su propio pueblo".

Obama ha insistido en que su Gobierno está siguiendo de cerca los acontecimientos, aunque como un observador, pese a la insistencia de los republicanos de que se implique más en la defensa del movimiento que se ha generado en Irán desde las elecciones presidenciales del pasado 12 de junio.

Irán es escenario desde hace más de una semana de manifestaciones y violentos enfrentamientos, que estallaron tras conocerse la victoria electoral, por una sorprendente mayoría absoluta, del presidente Mahmud Ahmadineyad, cuestionada por la oposición.

Al menos una veintena de personas han muerto, según distintas fuentes.

El régimen iraní ha acusado a Estados Unidos y el Reino Unido de interferir en los asuntos internos de Irán y de fomentar los disturbios.

Ayer, domingo, en declaraciones a un programa de televisión, el senador republicano Lindsey Graham aseguró que "se supone que el presidente de los Estados Unidos debe liderar el mundo democrático, no ir detrás de él".

Otros, como el ex candidato republicano a la presidencia John McCain han hecho notar que otros líderes mundiales, como el francés Nicolas Sarkozy o la alemana Angela Merkel, han sido más agresivos en condenar la acción represiva del régimen iraní o en reclamar un recuento de los votos.

Sin embargo, la posición que mantiene el Gobierno de Obama ha recabado el apoyo de otros demócratas, como la senadora Dianne Feinstein, que destacó la importancia del hecho de que el movimiento haya partido de los propios iraníes.

"Es crucial, tal y como yo lo veo, que no metamos nuestras manos en esto. Es (un movimiento) que realmente está inspirado por el pueblo iraní", indicó.

El pasado viernes, republicanos y demócratas impulsaron en las dos cámaras del Congreso una resolución que "condena la continua violencia contra los manifestantes por parte del Gobierno de Irán y milicias progubernamentales, así como la continua represión gubernamental (...) a través de su interferencia de internet y teléfonos celulares".

La iniciativa bipartidista también expresa el "apoyo a todos los ciudadanos iraníes que respaldan los valores de la libertad, los derechos humanos, las libertades civiles y el imperio de la ley", indica el texto. EFE

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