El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, pidió "valentía" a los congresistas para aprobar la reforma sanitaria, dentro de la campaña que desarrolla en un último esfuerzo para sacar adelante la medida.

Obama viajó a Strongville, en Ohio, uno de los estados donde más se ha sufrido la recesión económica, para llevar ante el público su mensaje acerca de la necesidad de la reforma, en su tercer mitin sobre este asunto en menos de una semana.

En su intervención, el presidente estadounidense aseguró que la reforma "se trata de qué tipo de país queremos ser. Se trata de los millones de vidas a los que va a beneficiar, y en algunos casos salvar, el hacer la cobertura médica más asequible y fiable".

"Necesitamos valentía (...) Eso es lo que necesitamos. Por eso estoy aquí", insistió el presidente estadounidense acerca de lo que es su principal prioridad legislativa.

La Casa Blanca quiere que la reforma sanitaria, que se encuentra estancada en el Congreso y es la prioridad legislativa de Obama, pueda someterse a votación esta semana.

De hecho Obama anunció la semana pasada que aplazaba tres días, del jueves 18 al domingo 21, su partida para una gira por Indonesia y Australia, para dar un último empujón a la medida, que languidece en el Congreso.

Aunque Obama y los líderes de la mayoría demócrata en el Congreso quisieran que se votara ya la reforma, muchos legisladores, incluso entre la bancada demócrata, se muestran renuentes a apoyarla.

El presidente estadounidense presentó hace dos semanas su propuesta ampliada para la reforma, que incluye algunas iniciativas de la oposición republicana.

Pese a ello, no ha conseguido reducir la oposición a la medida entre los republicanos, que consideran, entre otras cosas, que la reforma, tal y como está concebida, representará un gasto excesivo.

Los republicanos demandan que se abandone la medida tal y como está planteada ahora mismo y se comience a negociar desde el principio.

A la resistencia republicana se suma la de algunos demócratas, tanto del ala moderada, preocupada por el efecto de la medida en el déficit fiscal del país, como entre los más liberales, que creen que no va lo suficientemente lejos.

EFE