El Congreso de EE.UU. debe corregir cuanto antes la crisis "humanitaria y de derechos civiles" que afrontan los estudiantes indocumentados en el país, afirmó hoy un grupo que representa a más de 5.000 universidades.

El College Board, que representa a más de 5.000 universidades y centros de enseñanza superior en EE.UU. argumentó que a medida que la nación "busca suplir la necesidad de una fuerza laboral con educación universitaria, no debe darles la espalda a jóvenes que pueden fortalecer el bienestar económico y social" del país.

Se trata de la primera vez que el College Board se manifiesta públicamente a favor del proyecto de ley "Dream Act" que estudia el Congreso y que, de ser aprobado, permitiría la legalización de buena parte de los estudiantes indocumentados en Estados Unidos.

El informe de 32 páginas ha sido divulgado en momentos en que varios estados de la nación bloquean o intentan poner trabas a cualquier esfuerzo que beneficie a los estudiantes "sin papeles".

Entre mayo y junio próximos, más de 65.000 estudiantes indocumentados que llevan al menos cinco años en EE.UU. se graduarán de secundaria y mientras la mayoría de los estadounidenses graduados hace planes para la universidad, ellos afrontan, un verdadero "callejón sin salida", recordó College Board.

En el informe, titulado "Vidas jóvenes en espera: Los sueños universitarios de estudiantes indocumentados", Roberto G. Gonzales, un catedrático de la Universidad de Washington en Seattle, argumentó que, aparte de las trabas académicas, "la insostenible situación de estos estudiantes constituye un problema humanitario y de derechos civiles".

Además, el informe "desacredita los mitos de que los estudiantes indocumentados puedan limitar las oportunidades de los demás".

El grupo, conocido por los exámenes "SAT" que usan las universidades para evaluar las solicitudes de nuevos estudiantes, consideró contraproducente el continuar negándole a los indocumentados la oportunidad para alcanzar su máximo potencial.

"Si no educamos a estos estudiantes (...) estamos desperdiciando su talento e imponiéndoles graves costos económicos y emocionales, tanto a los estudiantes indocumentados como a la sociedad estadounidense en general", destaca el informe.

Según el grupo, el "Dream Act" daría a al menos 360.000 indocumentados graduados de secundaria "los medios para trabajar legalmente y acceder a recursos para ir a la universidad".

EFE