La V Cumbre de las Américas fue inaugurada hoy con la llegada de los 34 mandatarios que asisten a la reunión bajo la presidencia de Trinidad y Tobago, el país anfitrión.

 

Todos los líderes caminaron por una alfombra roja instalada en el Hotel Regency Hyatt de Puerto España, la capital trinitense, detrás de la bandera de su país antes de ubicarse en el lugar que se les había asignado.

 

El mandatario norteamericano Barack Obama, el protagonista indiscutible de esta V Cumbre, recibió una ovación del público mientras caminaba por la alfombra roja.

 

El nicaragüense Daniel Ortega desfiló con ropa informal y sin corbata; mientras que la argentina Cristina Fernández saludaba a los congregados a su paso.

 

Al término de la ceremonia de entrada de los líderes, una soprano entonó el himno de Trinidad y Tobago, un pequeño estado del Caribe habitado por 1,3 millones de personas y que por primera vez en su historia acoge un acto de tanta envergadura.

 

Luego se dio inicio a las exposiciones de cada uno de los 34 mandatarios que participan de esta V Cumbre.

 

Durante su alocución, la presidenta de Argentina, Cristina Fernández, pidió a Estados Unidos "el levantamiento del bloqueo a la hermana república de Cuba".

 

Fernández invitó a los 34 países participantes a "construir un nuevo orden regional que dé cuenta de las transformaciones de este mundo".

 

La mandataria, que hizo un repaso de los cambios registrados en el mundo desde 2005, cuando su país fue anfitrión de la cuarta cumbre continental, dijo que es hora de asimilar la nueva realidad internacional.

 

Reconoció el esfuerzo del presidente estadounidense, Barack Obama, por mitigar las sanciones económicas a Cuba, pero insistió en que es hora de "construir un nuevo orden regional que dé cuenta de las transformaciones de este mundo".

 

Además, consideró "paradójica" la expulsión de Cuba de la Organización de Estados Americanos (OEA) en 1962 con el argumento de que su adhesión al socialismo violaba el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR) y que el mismo pacto no haya sido invocado en favor de Argentina durante la Guerra de Las Malvinas, en 1982.

 

A su turno, el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, dijo sentir "vergüenza" por estar participando en la V Cumbre de las Américas sin la presencia de Cuba y de Puerto Rico.

 

Ortega, que habló en nombre de los países centroamericanos, se lamentó por la ausencia de Cuba "cuyo delito es luchar por la soberanía de los pueblos y prestar solidaridad sin condiciones.

 

Recordó que, tal como le señaló recientemente el presidente de Cuba, Raúl Castro, Obama sólo tenía meses y medio de nacido cuando se produjo la victoria cubana contra Estados Unidos en Playa Girón en 1961.

 

Con esas palabras le eximió de responsabilidad por aquellos hechos, pero le recordó que las cosas no están resueltas con la isla caribeña.

 

En otro momento, señaló que la inmigración centroamericana es necesaria en Estados Unidos porque ese país necesita mano de obra, "pero cuando esa mano de obra va mas allá de las demandas, entonces vienen las políticas represivas".

 

Es por ello, que el mandatario nicaragüense pidió recursos, "sin condiciones", para que se puedan recuperar por lo menos los índices de crecimiento que estaban establecidos hasta el año pasado, de alrededor del 4,5 por ciento.

 

EFE