Foto: EFE (Referencial)
El cruce por la frontera de Arizona (sur de EE.UU.) con México es cada vez más peligroso y en lo que va de 2010 la cifra de indocumentados muertos en esa zona ha superado la del año pasado, con un incremento en el mes de julio, que puede llegar a ser el mes más mortal en los últimos 10 años.

Sólo en el mes de julio la oficina del forense del condado Pima (Arizona) ha recibido los cuerpos de 40 inmigrantes indocumentados, por lo que se ha visto obligada a rentar un unidad móvil de refrigeración para almacenarlos.

Las muertes de inmigrantes indocumentados se han incrementado de tal manera que se podría romper el récord establecido en el mismo mes de 2005, cuando esa oficina registró el deceso de 68 indocumentados.

"Estamos a la mitad del mes, tener tantos cuerpos no es una buena señal, podemos estar frente al mes más mortal que hemos tenido desde que comenzamos a contabilizar las muertes de indocumentados en el año 2000", dijo a Efe Bruce Parks, forense del condado Pima.

Desde el pasado 1 de enero y hasta el 15 de julio, esta oficina ha recibido los cuerpos de 134 inmigrantes indocumentados, 32 más que el año pasado durante las mismas fechas.

La oficina forense del condado Pima recibe los cuerpos de la mayoría de los indocumentados que fallecen en su intento por cruzar la frontera de Arizona.

"Sin duda estamos ante una verdadera crisis de la cual nadie habla", dijo a Efe Kat Rodríguez, representante de la Coalición de los Derechos Humanos de Arizona.

La coalición contabilizó desde el pasado 1 de octubre, que empezó el año fiscal 2010, y hasta el 30 de junio de este año la muerte de 153 indocumentados, 28 más que el año pasado durante estas mismas fechas.

"Cerca del 70% de estos cuerpos no han podido ser identificados", dijo la activista.

Rodríguez coincidió con el forense respecto a que la situación es preocupante ante el alto índice de casos de personas reportadas como desaparecidas en el desierto de Arizona e indicó que en la última semana su organización ha recibido informes de siete personas desaparecidas, de las cuales cuatro son mujeres.

"Las familias nos hablan desesperadas, no saben qué hacer, algunos nos dicen que los coyotes les dijeron que su familiar se enfermó y que lo tuvieron que dejar bajo un árbol, otros no saben nada, solo que la persona cruzó la frontera, pero nunca llegó a su destino", relató la activista.

Cuando una familia reporta a una persona como desaparecida, la coalición pasa esta información a la Patrulla Fronteriza para que inicie la búsqueda si se cree que aún está con vida.

"Cuando se encuentra el cuerpo unas horas después que falleció la persona, se puede reconocer por sus facciones, pero cuando el cuerpo ya tiene varios meses en el desierto o solo se encuentran pedazos de huesos, es muy difícil su identificación", afirmó.

Rodríguez calificó de "lamentable" el hecho de que todo el país actualmente esté hablando sobre el tema de la inmigración indocumentada, pero nadie hable de la crisis que se vive en la frontera y del incremento en las muertes de indocumentados.

De acuerdo con estadísticas de esta agencia federal, al término del año fiscal 2009 a lo largo de la frontera entre Estados Unidos y México se reportaron 422 fallecimientos. EFE