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La ley estatal SB1070, aprobada el 23 de abril por Arizona (estado fronterizo con México), es la primera que convierte en delito el ser inmigrante indocumentado en Estados Unidos (EE.UU.)

- De entrar en vigor, a partir del 29 de julio, permitirá a la policía detener a personas bajo la sospecha de que se encuentren ilegalmente en EE.UU. y convertirá en un delito solicitar empleo en las calles.

- Sanciona a los inmigrantes que no porten sus documentos migratorios en el momento de ser solicitados por las autoridades locales.

- Permitiría demandas contra agencias gubernamentales que obstaculicen la aplicación de las leyes de inmigración

- Para poder pasar ese control impuesto para la población Arizona, es necesario tener un documento de identidad como la famosa tarjeta verde o inclusive una licencia de conducir para comprobar que una persona es ciudadano residente de los Estados Unidos.

Debe saber que:


El Gobierno de EE.UU. demandó al estado de Arizona por su nueva ley antiinmigrante.

Washington defiende que la política migratoria es competencia exclusiva del Gobierno federal y, por tanto, las legislaciones locales o estatales no pueden prevalecer sobre los códigos federales y, por supuesto, sobre la Constitución.

El argumento principal usado por el Departamento de Justicia es que la norma viola la carta magna estadounidense pues con ella Arizona se ha adjudicado competencias en materia de inmigración que corresponden al Gobierno federal.

El Gobierno norteamericano alertó que la ley resultará en el acoso y la detención de visitantes extranjeros, inmigrantes legales y ciudadanos estadounidenses que no puedan demostrar inmediatamente su situación legal.

Además, obligará a dedicar más recursos a procesar a las personas arrestadas por la Policía de Arizona bajo sospecha de estar indocumentadas.

Entre tanto, once países firmaron en Ginebra, a instancias de México, una declaración en la que muestran su preocupación y condena por la Ley SB1070, la cual consideran que tiene un "espíritu racista, xenófobo y contrario a la inmigración de cualquier tipo".

Los países signatarios fueron, además de México, Uruguay, Panamá, Ecuador, Bolivia, Guatemala, Cuba, Turquía, Senegal, Micronesia y Chile.

Por su parte, nueve estados del país norteamericano, incluyendo Michigan, Alabama, Florida, Nebraska, Pensilvania, Carolina del Sur, Dakota del Sur, Texas y Virginia presentaron un documento a favor de esta controvertida medida.