Chile | Sacerdote que investigó los casos de abusos dijo que su meta es que el Papa los escuche

Francisco Astaburuaga Ossa señaló que nunca pensó que conversaría sobre este tema con el Sumo Pontífice.
Los sacerdotes Francisco Astaburuaga (izq) y Eugenio de la Fuente (centro) junto a una de las víctimas de Karadima Alejandro Vial. | Fuente: AFP

El sacerdote chileno Francisco Astaburuaga Ossa, que durante 20 años se ocupó de las víctimas de abusos del cura Fernando Karadima, y que forma parte del grupo de religiosos que desde hoy se reunirán con el Papa Francisco, afirmó que su única intención es que el sumo pontífice los escuche.

Pocos minutos antes de entrar en la Casa Santa Marta, residencia de Francisco donde han sido invitados a pasar el fin de semana, Astaburuaga declaró a la prensa que hace 20 años jamás podría haber imaginado que iba un día a estar conversando con el papa sobre todo lo que ha ocurrido.

"Nunca perdí la esperanza. Acompañar a estas personas durante 20 años significa sin lugar a dudas tener mucha paciencia y confianza en Dios y una fe profunda que cultivar día y día para tener la esperanza frente a dificultades que fueron muy complejas", dijo. "Pero como dije hace una semanas, en tres meses cambió la Historia", agregó al comentar las decisiones que ha tomado Francisco respecto a los casos de abusos en la Iglesia chilena.

Encuentros

Francisco se reunirá este fin de semana con un nuevo grupo de víctimas de Karadima, después de haber recibido a James Hamilton, Juan Carlos Cruz y José Andrés Murillo hace unas semanas. Se trata de cinco sacerdotes chilenos de la parroquia de El Bosque que fueron "víctimas de abusos de poder, de conciencia y sexuales" por parte de Karadima, a dos sacerdotes que han asistido a las víctimas en su recorrido jurídico y espiritual y a dos laicos implicados en este proceso.

En estos tres meses, a la vuelta del viaje a Chile, Francisco afirmó que había recibido informaciones equivocadas sobre los casos de abusos, invitó a víctimas y al pleno de la Conferencia episcopal chilena, que renunció en bloque en espera de que el papa tome decisiones.

"Todo esto significa la preocupación manifiesta del papa. Esto es algo único y manifiesta un cariño especial con la iglesia de Chile", se refirió Astaburuaga. El sacerdote aseguró que se hablará sin duda alguna de los silencios y encubrimientos que hubo. "Vamos a que nos escuche, a que conozca nuestra experiencia de acompañar a las víctimas durante 20 años y esto es algo muy valioso", agregó.

EFE

¿Qué opinas?