Venezolanos
Varias familias ingresaron al municipio de Puerto Santander. | Fuente: EFE

Al menos 1,000 venezolanos llegaron este fin de semana al fronterizo municipio colombiano de Puerto Santander alarmados por rumores sobre posibles enfrentamientos armados y presuntas amenazas en su país por parte del ELN, informaron este domingo fuentes oficiales.

Mediante un comunicado, Migración de Colombia indicó que los extranjeros provenientes de la localidad Boca de Grita cruzaron la frontera el sábado por la noche y explicaron a las autoridades colombianas que había rumores de un enfrentamiento en territorio venezolano.

"En la noche del 22 de junio, una vez la frontera se encontraba cerrada por parte de Venezuela, cerca de mil venezolanos, entre los cuales se encontraban varias familias con menores de edad, cruzaron la frontera de manera irregular buscando llegar hasta el municipio de Puerto Santander", indicó en un comunicado Migración Colombia.

Acogida a venezolanos

Explicaron también que la mayoría de venezolanos pasaron la noche en casas de familiares y amigos, pero cerca de 200, entre ellos 77 menores de edad, tuvieron que ser ubicados en un campamento improvisado instalado en el coliseo de Puerto Santander.

Algunos inmigrantes aseguraron que en Boca de Grita se distribuyó un panfleto con supuestas amenazas de la guerrilla colombiana Ejército de Liberación Nacional (ELN), motivo por el cual huyeron.

Migración y enfrentamientos

Actualmente, Colombia acoge a 1,3 millones de venezolanos, seguido de Perú, con 768.000; Chile con 288.000; Ecuador con 263.000; Argentina con 130.000, y Brasil con 168.000.

En lo que va de año se han registrado varios enfrentamientos en la frontera de Venezuela con Colombia entre miembros de bandas criminales. El último de estos hechos tuvo lugar el pasado 18 de junio en Boca de Grita, cuando un tiroteo entre Los Rastrojos y Los Urabeños dejó 12 muertos.

Según las autoridades, el enfrentamiento se dio por una disputa territorial para controlar las rutas del narcotráfico y del contrabando en la zona. EFE