Kayla Rahn luego de la operación en la que le removieron el quiste.
Kayla Rahn luego de la operación en la que le removieron el quiste. | Fuente: Facebook Kayla Rahn

(Agencia N+1 / Víctor Román). Kayla Rahn, una mujer de Alabama (Estados Unidos) que durante meses sufrió subida de peso, dolor abdominal, hinchazón y dificultades para respirar; se llevó una gran sorpresa cuando se enteró el motivo de sus dolencias: un gigantesco tumor de casi 23 kilos.

Antes de saber de qué se trataba, los médicos le dijeron que pierda peso. "Ni siquiera podía caminar hasta mi automóvil sin perder el aliento", dijo Rahn en una entrevista para The Washington Post. "He estado tratando de perder peso durante aproximadamente un año, pero estaba ganando peso", dijo Rahn. "Fuimos a cenar, y alguien me preguntó si tenía mellizos y se fue. Fue frustrante y duro".

En mayo, cuando el dolor se volvió abrumador, su madre la llevó al Jackson Hospital in Montgomery, Alabama. Después de una serie de pruebas, se encontró una gran masa en su ovario. "Recuerdo haberle dicho a mi madre que sabía que iban a arreglarlo", dijo Rahn. "Yo sabía que algo estaba mal."

Durante la cirugía, los médicos retiraron un quiste de 22.6 kilos y con el tamaño aproximado de una sandía. "El diagnóstico técnico fue un cistadenoma mucinoso", dijo el Dr. Gregory Jones, obstetra y ginecólogo del hospital. Aunque molestos, este tipo de quistes son benignos, por lo que la también cantante no desarrollará cáncer.

Jones, quien estuvo en la sala de operación, dijo que esto es algo que ya había visto antes, pero el tamaño era sorprendente. "Este es uno de los más grandes que he visto o eliminado", dijo el Dr. Jones. En general, el Dr. Jones dice que la cirugía de Rahn fue un éxito. "Estamos muy emocionados de que todo haya ido bien para ella", dijo el Dr. Jones.

Rahn permaneció en la unidad de cuidados intensivos durante un par de días mientras sus órganos, que habían sido apretados dentro de su abdomen, comenzaron a moverse nuevamente en su lugar, dijo Jones quien también explicó que una vez que el cuerpo ha sido descomprimido, algunos pacientes pueden experimentar cambios en la presión sanguínea o problemas electrolíticos o renales. Pero Rahn, dijo, lo hizo "extremadamente bien".

Quistes

Los quistes ováricos son comunes y generalmente inofensivos. Muchas mujeres ni siquiera saben que las tienen porque los quistes aparecen y desaparecen sin causar problemas. Sin embargo, en los casos en que los quistes no se disuelven solos, pueden causar dolor e hinchazón y, cuando no se tratan, pueden forzar al ovario a torcerse o romperse, causando hemorragia interna, según la Clínica Mayo.

No está claro por cuánto tiempo Rahn tuvo el quiste, pero su cirujano estimó que fue más de un año. Ahora ella tiene una incisión que se extiende desde su pecho hasta su pelvis, pero dijo que por lo demás está recuperándose y recuperando la confianza en sí misma, usando ropa que no había podido usar por algún tiempo.

Desde que el quiste fue removido, Rahn ha perdido 34 kilos y afirma sentirse mucho mejor. Pero, quiere recordarle al público en la importancia de presionar a sus médicos. Jones está de acuerdo. "Ella estaba buscando ayuda de muchos médicos, y no nos habíamos dado cuenta, como comunidad médica, no nos dimos cuenta", dijo Jones, enfatizando la necesidad de que los pacientes busquen ayuda y que sus médicos los escuchen.

Recientemente unos científicos franceses descubrieron una de las posibles causas del síndrome de ovario poliquístico, un mal conocido comúnmente como quistes en los ovarios y que afecta entre un 10% y 18% de mujeres en edad reproductiva de todo el mundo.

Esta noticia ha sido publicada originalmente en N+1, ciencia que suma.

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