Desde que inició su gobierno, Trump y sus seguidores han buscado posicionar a los medios de comunicación críticos como sus principales opositores, calificándolos de "noticias falsas". | Fuente: RPP Noticias

“Hillary Clinton involucrada en trama pedófila”. “El papa Francisco anuncia apoyo a la candidatura de Trump”. “Protestante contra Trump revela que fue pagado por la campaña de Clinton”. ¿Qué tienen en común estos tres titulares? Todos son encabezados de fake news, la palabra del 2017 para el diccionario Oxford. El término se refiere a una información falsa que suele circular por internet. Su uso se ha multiplicado en estos últimos meses e incluso se ha convertido en un arma retórica que utilizan algunos presidentes, como Donald Trump, para atacar a sus oponentes.

Si bien el término está en boca de todos actualmente, es más bien una vieja práctica registrada en panfletos y publicaciones de los siglos XVIII y XIX. La periodista y corresponsal de El País, Jacqueline Fowks, dijo a RPP Noticias que las fake news están enmarcados en un proceso de formación de opinión pública “donde pesan más las emociones, en vez de datos objetivos verificables”.

“La novedad con este término es distinguirlo del proceso de desinformación, que no solamente toca a políticos, sino también ámbitos sociales. A diferencia de la desinformación más tradicional, los espacios de internet o las redes sociales permiten que estas olas de desinformación se difundan de forma masiva y rápida”, explicó la autora del libro Mecanismos de la posverdad.

El uso de la expresión proliferó en el 2016 durante las elecciones presidenciales en Estados Unidos que ganó Donald Trump. De acuerdo a Fowks, medios de comunicación afines a Trump y las redes sociales hicieron mucho eco de las afirmaciones que hacía en discursos y comentarios a la prensa, a pesar de que se contradecían con los datos de la realidad.

“(Los mexicanos) están trayendo drogas, crimen. Son violadores. Y algunos, asumo, son buenas personas”. “El concepto de calentamiento global fue creado por los chinos para hacer la industria norteamericana menos competitiva”. “Nuestros veteranos, en muchos casos, son tratados peor que los inmigrantes ilegales”. Estas son algunas de las frases que lanzó el ahora presidente Trump cuando fue candidato.

Alimentan tus creencias

En los meses previos a las elecciones presidenciales de noviembre de 2016 en Estados Unidos, las fake news eclipsaron a las noticias reales en las redes sociales. Buzzfeed hizo una investigación con la herramienta analítica Buzzsumo. El estudio encontró que las 20 noticias falsas más populares en redes sociales de los tres meses previos a la elección en EE.UU. tuvieron un alcance mayor al de las principales historias de medios como The New York Times, The Wall Street Journal o CNN en Facebook. Las fake news superaron por más de un millón de interacciones a las noticias verificadas de medios reconocidos.

Los algoritmos de Facebook no fueron creados para distinguir lo verdadero de lo falso, una tarea muy difícil para la inteligencia artificial. Fowks explicó cómo funcionan estos algoritmos. “Todas los días las personas están declarando sus preferencias en las redes sociales cada vez que ponen ‘like’, o se vuelven seguidores de una página. Los algoritmos identifican esas preferencias y te siguen ofreciendo información relacionada a ella. Así te encapsulan en un tipo de contenido cercano a lo que piensas o sientes”.

Claire Wardle, directora de First Draft, una organización sin fines de lucro que aborda los desafíos relativos a la confianza y la verdad en la era digital, escribió que “vivimos una guerra de información con campañas sistemáticas en la difusión de información falsa”. Al igual que Fowks, sostiene que las redes sociales permiten que “átomos de propaganda” se envíen rápidamente a usuarios que aceptan y difunden un mensaje particular.

“Una vez que, sin darse cuenta, se difunde un artículo, imagen, video o meme engañoso o fabricado, la siguiente persona que lo vea en sus redes sociales probablemente confíe en el afiche y decida difundirlo. Esos ‘átomos’ luego suben vertiginosamente a través del ecosistema de información a gran velocidad”, escribió Wardle.

Trump y Clinton en uno de los debates presidenciales | Fuente: Reuters

Reto de credibilidad

Una investigación de la Universidad de Stanford, citada por The Wall Street Journal, reveló que el 82% de alumnos de escuelas de secundaria y de universidad no pueden distinguir entre “contenido patrocinado” y una noticia real en una página web. Según el estudio, que tuvo como muestra a 7,804 alumnos, los estudiantes juzgan la credibilidad de una noticia basados en si la publicación tiene una foto, mas no en la fuente de la información.

“Para los jóvenes cada vez es más difícil distinguir cuáles son las informaciones verdaderas de las falsas. Puede ser porque hay menos seguimiento de los medios que tienen la costumbre de verificar un poco más la información. Además, hay una mayor costumbre de informarse por redes sociales, y no por quienes practican el periodismo que siempre pretenden tener datos verificables”, dijo Jacqueline Fowks.

El expresidente ejecutivo de PRISA (Grupo editor de El País), Juan Luis Cebrián, advirtió el cambio que ha provocado Internet en las sociedades. Para el periodista e investigador, en Internet se mezclan las verdades y mentiras.

“Es muy difícil distinguir el heno de la paja. Esto está afectando las configuraciones de la democracia representativa y el papel de los medios de comunicación en la democracia”, sostuvo en Ampliación de Noticias de RPP en diciembre pasado.

Cebrián recordó que la opinión pública se ha venido formando en países democráticos a través de los medios tradicionales como la prensa, radio y televisión. Sin embargo, ahora la formación de la opinión pública “ya no se hace exclusivamente ni primordialmente en medios, sino a través de las redes sociales”.

Según el fundador del diario El País, con Internet “ha desaparecido el rigor informativo, el chequeo de fuentes, la comprobación de los hechos y aparecen las posverdades y hechos alternativos”.

Gigantes de internet han tomado medidas para luchar contra las fake news. | Fuente: vía NBC News

Verificación en Google y Facebook

Desde la elección de Donald Trump, varios gigantes de internet han tomado medidas para luchar contra las fake news que circulan en línea, sobre todo en las redes sociales. Google y Facebook han lanzado herramientas de fact checking o chequeo de fuentes.

El sistema de Google se limita a los títulos de ciertas informaciones que han sido objeto de verificación por parte de sitios especializados como Snopes y PolitiFact, o por los equipos de fact checking de medios como The Washington Post. Un total de 115 fact checkers participan actualmente en esta iniciativa.

Facebook está probando una herramienta que le permitirá al usuario conocer lo que dicen los medios asociados que se encargan del fact checking sobre historias dudosas que quisieran compartir. La red social mostrará "artículos relacionados" al lado de las noticias falsas para resaltar el contexto de los fact checkers. Según Facebook, esta práctica limitará el número de veces que se comparten informaciones falsas.

Sin embargo, en noviembre pasado The Guardian publicó que periodistas encargados del fact checking en Facebook lamentaban que las herramientas de la red social fallaran en la detección y difusión de noticias falsas. “La información falsa todavía se vuelve viral y se propaga rápidamente”, dijo un periodista. Los verificadores de datos también sostenían que la falta de estadística interna de su trabajo los hacía dudar de la seriedad de la corporación de Mark Zuckerberg para combatir la difusión de propaganda.

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