La OCDE considera que ante el cambio de tendencia en los mercados es necesario reavivar la inversión y las reformas que apoyen el crecimiento.
La OCDE considera que la austeridad en la zona euro fue un mal necesario que agravó la recesión, pero que ahora la situación ha cambiado y lo que hace falta es dinero público para la inversión y reformas que reanimen un crecimiento raquítico, aun a riesgo de saltarse las reglas del Pacto de Estabilidad.
Déficit de varios países europeos. Eso significa, de entrada, dejar de lado cualquier idea de sancionar a España y Portugal, que el año pasado se saltaron los objetivos de reducción del déficit a los que se habían comprometido con la Comisión Europea, señaló su secretario general, Ángel Gurría.
Informes sobre UE y zona euro. En la presentación a la prensa de dos informes de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) sobre la Unión Europea y la zona euro, Gurría insistió en que "nadie tendría que ser sancionado" y en que "España y Portugal han hecho un esfuerzo muy grande" de reformas en plena crisis que ya se ha traducido, en el caso español, en la creación de 500.000 empleos.

Eurozona no despega. La OCDE constata que la economía de la eurozona no acaba de despegar, y así prevé que en 2016 la progresión del producto interior bruto (PIB) será únicamente del 1,6 %, como en 2015, y el ritmo sólo subirá en una décima al 1,7 % en 2017.
Recortes presupuestarios. El secretario general justificó los recortes presupuestarios que se hicieron en plena crisis, aun reconociendo que "contribuyeron a intensificar y a prolongar la recesión" en los países más afectado, porque en ese momento "no había otra opción" para poder recuperar el acceso a los mercados y financiar la deuda. Gracias a eso y a los esfuerzos de reforma, "hoy el sistema financiero es mucho más estable" y eso permite utilizar el "margen" presupuestario para abordar la cuestión que "no está funcionando", que es "el crecimiento", argumentó.
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