(Agencia N+1 / Beatriz de Vera). La asediada población de orcas en Puget Sound, cerca de Seattle (EE.UU.) había alcanzado su mínimo número de individuos en 34 años, después de perder a una cría y una hembra de tres años. Ahora, parece que por fin tienen algo que celebrar: una de las hembras dio a luz recientemente a un bebé. Los investigadores se preguntan si logrará llegar a adulta.

“Aproximadamente el 40% de las crías no sobreviven sus primeros años, pero esperamos que este llegue a la madurez, especialmente si es hembra”, dice en un comunicado el Centro para la Investigación de Ballenas (CWR), una organización sin fines de lucro de Washington que ha monitoreado las orcas (Orcinus orcade) la región desde 1976. La población de ballenas asesinas residentes en la zona ahora es de 75.

De 2006 a 2011, hubo de 85 a 89 ballenas residentes del sur, pero su número ha disminuido constantemente desde entonces, según la Comisión de Mamíferos Marinos (MMC), una agencia federal que supervisa la conservación de las orcas y otros mamíferos marinos. Las orcas viven en poblaciones pequeñas; este grupo en particular se conoce como las orcas residentes del sur, y contiene tres grupos sociales denominados J, K y L. Un investigador de CWR vio a una orca bebé nadando cerca de una hembra de 31 años conocida como L77, una de las ballenas asesinas del grupo "L".

Buen estado de salud

El 11 de enero, los científicos de CWR salieron en un bote para investigar el avistamiento de crías y confirmaron la presencia de un nuevo bebé. "El bebé parecía tener alrededor de 3 semanas de edad", según el comunicado. Las orcas adultas en el grupo viajaban hacia el noroeste, y la joven orca se encontraba en buen estado de salud. Aunque no pudieron identificar el sexo de la criatura, tienen la esperanza de que las observaciones futuras proporcionen más información.

El año pasado, la población residente del sur perdió un recién nacido y una hembra de 3 años, lo que redujo su número a 74, el más bajo en 34 años, según el MMC. Con la llegada de la nueva orca, ahora apodada L124, la población de las ballenas residentes del sur regresa a 75 individuos. Sin embargo, el bebé se enfrenta a un futuro incierto. Ojalá sea parte del 60% que sí sobrevive.

Las orcas forman el último eslabón de una cadena alimenticia larga y esto las convierete en receptoras de una gan cantidad de PCB (bifenilos policlorados), unos contaminantes químicos que, pese estar en el punto de mira desde hace 40 años, siguen siendo una amenaza mortal para algunos animales. Un reciente estudio muestra que las concentraciones actuales de PCB pueden conducir a la desaparición de la mitad de las poblaciones mundiales de estos ceáceos de las áreas más contaminadas en un período de tan solo 30-50 años.

Esta noticia ha sido publicada originalmente en N+1, ciencia que suma

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