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El cantante almeriense David Bisbal ha celebrado su décimo aniversario sobre los escenarios con un concierto en el que ha rendido homenaje a artistas como Joan Manuel Serrat o Alberto Cortez, además de hacer un repaso a sus mejores éxitos que han conmovido a un público entregado desde el primer momento.

Con el cartel de entradas agotadas. Así le han recibido los miles de seguidores que han llenado hoy el Teatro del Real con banderas de Argentina y Colombia, ilusionados de pasar junto a su ídolo esta velada mágica y dispuestos a vibrar de emoción al ritmo de canciones como "Y si fuera ella", "Dígale" o "Ave María".

"Tenemos las entradas desde el primer día que salieron a la venta. Hemos ido a muchos de sus conciertos, nos encanta, y éste no nos lo podíamos perder", han explicado a Efe Silvia Denche y Paco Rueda.

Lloros, vítores, y una avalancha de aplausos han dado la bienvenida al artista que ha saltado al escenario al son de "Almería, tierra noble".

"Buenas noches Madrid, buenas noches Teatro Real. Para mí estar aquí es un verdadero sueño. En esta noche tan especial les voy a presentar a un David Bisbal distinto, más cercano y más tranquilo, que espero que les guste tanto como el Bisbal de siempre", ha dicho.

Y eso es precisamente lo que ha hecho durante más de dos horas de riguroso directo, ha ocultado su lado latino que tanto gusta a su público para dejar al descubierto su faceta más sensible y romántica con temas como "Te quiero, me dijiste", de la estrella musical María Grever; "Lucía", de Joan Manuel Serrat, o "En un rincón del alma", del argentino Alberto Cortez.

Pero también ha dedicado a sus fans -la mayoría españoles aunque también del otro lado del Atlántico- algunos de sus éxitos más reconocibles como "Lloraré las penas", incluido en su álbum debut "Corazón Latino", y con el que ha logrado transmitir la energía que corre por sus venas a un auditorio que se ha levantado sus butacas segundos antes de estallar de júbilo.

Minutos después llegaba el turno de "Al Andalus" y "Quién me iba a decir", dos canciones que han provocado que las paredes del templo de la Ópera temblaran con los gritos de "¡guapo!", "¡qué arte!", "eres el mejor" o "tú sí que vales".

Con el tema "Sin mirar atrás", que da título a su último disco, David Bisbal ha desatado el delirio entre la gente que no ha dudado un momento y se ha levantado de sus asientos para bailar y corear la letra.

Bisbal también ha querido interpretar dos temas inéditos, "Doy la vida" y "Sombra y luz", que incluirá en su próximo disco.

La canción "Esclavo de sus besos" ha puesto el broche final a una noche apoteósica en la que, a pesar de estar prohibidos, la gente ha sacado sus cámaras de fotos y sus móviles para inmortalizar el momento.

EFE