Alarmados pobladores de la zona de Tamborrío, en Comas, advirtieron la inminencia del desborde del río Chillón lo cual dañaría sembríos y las casas de unas 200 familias.

 

El caudal ha empezado a ganar terreno agrícola y está punto de desbordarse, según comunicaron los habitantes a RPP Noticias.

 

Los vecinos han pedido ayuda de las autoridades y quien ha respondido ha sido Willy Rossel, gerente de fiscalización del Municipio de Comas, quien ha traído enormes rocas para tratar de formar un muro de contención en espera que las autoridades centrales envíen maquinarias para descolmatar el río.