Ana de Mendoza: “Si uno educa de forma igualitaria a niños y niñas y les hace ver el valor de las tareas domésticas y de cuidado por igual, entonces tendremos generaciones de mujeres y hombres más igualitarias”.
Ana de Mendoza: “Si uno educa de forma igualitaria a niños y niñas y les hace ver el valor de las tareas domésticas y de cuidado por igual, entonces tendremos generaciones de mujeres y hombres más igualitarias”.

Las mujeres peruanas destinan 24 horas más a la semana que sus pares hombres a las tareas domésticas. En el 2016, el INEI monetizó el trabajo no remunerado de las peruanas e indicó que equivale al 20% del PBI anual del país.

En una entrevista en Conexión, Ana de Mendoza, representante de Unicef en el Perú, comentó esta situación a nivel nacional e indicó que el mayor problema ante esta desigualdad es que las niñas, adolescentes y mujeres pierden muchas oportunidades.

"El problema es que esta desigualdad hace que se pierdan oportunidades. Que las mujeres por estar trabajando siempre en la casa y tener asignado el rol del cuidado, tienen menos espacio para ellas, para ocio, para tiempo libre, para proyectos personales, para estudiar, para estudios secundarios". 

Por ejemplo, mencionó que las mujeres adolescentes dedican ocho horas semanales a las labores del hogar y cuidado, mientras que los adolescentes hombres solo cinco. “Esto impide a muchas niñas y adolescentes seguir con actividades vitales como seguir estudiando porque tienen asignado el rol de cuidado”, indicó. 

Además, enfatizó que este problema está establecido culturalmente ya que los roles de género están arraigados en nuestra sociedad. Esto hace que, pese a que con los años esta desigualdad disminuye, el avance es muy lento.

De Mendoza explicó que la pandemia por la Covid-19 ha evidenciado aún más el trabajo doméstico no remunerado: “la pandemia presenta una oportunidad que puede visibilizar el trabajo doméstico que se requiere en la vida cotidiana, pero eso no quiere decir automáticamente se vaya a repartir de forma pareja porque se necesita un cambio cultural, que se está dando pero está siendo todavía lento”.

Para la representante de Unicef en el país, existen dos posibles soluciones para disminuir esta brecha existente en los trabajos domésticos. La educación es un tema indispensable para llegar a una sociedad más igualitaria. “Si uno educa de forma igualitaria a niños y niñas y les hace ver el valor de las tareas domésticas y de cuidado por igual, entonces tendremos generaciones de mujeres y hombres más igualitarias”, mencionó de Mendoza.

Por otro lado, aseguró que un paso muy importante es que se ponga en marcha el sistema de cuidado que ya está previsto en la legislación peruana. Esto haría que se valorice el trabajo de cuidado. “El cuidado no es algo que deba resolver cada familia privadamente, es un tema de Estado, cómo se organiza el cuidado”, finalizó. 

Las cifras demuestran que cada vez más los hombres están más involucrados en las tareas del hogar. Sin embargo, esto todavía está lejos de ser equitativo. La entrevista realizada por Conexión se dio en el marco de la campaña Mujeres de Cambio, tercera edición, que trabaja RPP.