El excomandante de la Marina de Guerra de Perú Andrés Egoechaga fue condenado a 14 años de prisión por la muerte del menor Indalecio Pomatanta, que fue quemado vivo en 1995, informó hoy a Efe la abogada peruana Silvia Romero.

La sentencia fue dictada anoche por la Sala Penal Nacional, integrada por los magistrados Ricardo Broussett Salas, Clotilde Cavero Nalvarte y Teófilo Salvador Neyra.

El tribunal determinó que Egoechaga deberá pagar una reparación civil de 200.000 nuevos soles (71.428 dólares) y absolvió al marino en actividad Jorge Rabanal y a los exmarinos Pedro Rodríguez y Mario Peña.

Romero, representante del Instituto de Defensa Legal (IDL), señaló que los magistrados consideraron que no se trató de un crimen de lesa humanidad, como señalaba la Fiscalía, sino "un acto unilateral" del comandante y del también exsuboficial de la Armada Spencer Dávalos, quien se encuentra en calidad de "reo ausente" y, al parecer, huyó a España.

La abogada informó de que tanto la Fiscalía como ella han apelado la sentencia y piden que se aplique la condena a 25 años de cárcel que indica la ley para este tipo de casos.

"Como parte civil estamos apelando, se ha aplicado una sentencia que está por debajo del mínimo (que establece la ley), lo que la sala alega es un absurdo, una burla", remarcó.

Romero añadió que, tras la apelación, el expediente del caso será enviado a la Corte Suprema, que determinará si se celebra un nuevo juicio o se aumentan las penas impuestas por la Sala Penal.

Según las investigaciones fiscales y periodísticas, los cinco hombres integraban una patrulla de la Marina que ingresó durante la madrugada del 2 de abril de 1995 al domicilio de la familia Pomatanta Albarrán, en un pueblo de la región selvática Ucayali.

Los marinos interrogaron a Indalecio Pomatanta, de 17 años, y luego le rociaron el cuerpo con combustible y le prendieron fuego, dejándolo con graves quemaduras que le causaron la muerte a los pocos días, aunque antes pudo denunciarlos ante un periodista de televisión.

EFE