La tumba del “Chinito Milagroso” fue una de las más visitadas durante el Día  del Padre en el cementerio Miraflores de Trujillo.

Este famoso personaje está sepultado en el pabellón San Francisco hasta donde llegan decenas de personas a colocar adornos florales y a pedirle algún milagro.

Su nombre fue Mauricio Walbroch, según se lee en su cripta, y murió el 24 de enero de 1877. Aunque no se guarda registros de su vida  en el sentir popular es un personaje a quien se acude para pedir un milagro.

Mientras tanto, en otros pabellones cientos de trujillanos colocaban adornos florales, dedicaban canciones y hasta brindaban con cerveza recordando los buenos momentos que pasaron junto a sus parientes hoy fallecidos.

Un claro ejemplo de amor fue un niño de 7 años que pese a no haber conocido a su abuelo fue al cementerio para dedicarle la famosa canción “Mi querido viejo”.

En las afueras los que hacían su agosto eran los vendedores de flores que ofertaban diversos colores y calidad cuyos precios oscilaban desde los 5 soles a más.

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