En el año 2010, de forma casual, un turista informó al Instituto Inkari que había encontrado una "entrada" en el Santuario Histórico de Machu Picchu, donde marcó una flecha con la inscripción "tesoro". "Nosotros pensamos que estaba loco, (...) pero emprendimos un proyecto", comenzó así el relato de esta importante noticia el arqueólogo francés Thierry Jamin a RPP Noticias.

Detalló también que "se ha notado la presencia de material arqueológico muy importante, por la naturaleza y por el contexto general del recinto". Thierry Jamin, precisó que se ha detectado decenas de cavidades y depósitos de metal que suponen la existencia de igual número de sepulturas, algunas de ellas muy pequeñas que pueden corresponder a niños.

Asimismo reveló de que se maneja la hipótesis de que habría oro, pero aclaró que esto solo se conocerá con la apertura del acceso al recinto.

Para trabajar en este hallazgo se utilizó georadares que permiten tener una visión en 3D y analizar el subsuelo hasta 20 metros de profundidad.

"Podría ser una confirmación de la hipótesis del arqueólogo Guillermo Lumbreras que desde años considera a Machu Picchu como mausoleo de Pachacutec", indicó Thierry Jamin.

"No puede tratarse de un curaca o un sacerdote el que está enterrado allí, solo puede tratarse de la última morada de una panaca real, con muchas posibilidades de que sea la panaca de Pachacútec”, dijo Thierry Jamin.

Más de 113 hallazgos importantes hablan de la trayectoria y experiencia de este arqueólogo que preside el Instituto Inkari del Cusco.

Por su parte, el director regional de Cultura del Instituto Nacional de Cultura, David Ugarte Centeno, advirtió que se tiene que manejar con cuidado este tema porque podemos originar un "saqueo general".

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