Más de cinco mil huancabambinos de las zonas urbanas y rurales participaron hoy en la "Marcha por la paz y por la vida¨ convocada por organizaciones de la sociedad civil de esta localidad. El evento se realizó en rechazo a los luctuosos sucesos del 1 de noviembre de este año donde fueron asesinados tres trabajadores en el campamento minero Río Blanco.

Frases como: "Alto a al violencia, no al terror" "En Huancabamba no hay lugar para la violencia y el crimen" fue coreados por los miles de asistentes a lo largo de las principales calles de esta localidad.

En esta marcha participaron los familiares de trabajadores Eduardo Segundo Ramírez Montero, Luis Guillermo Gómez Vilchez y Joel Martín Severino Zapata, quienes se desplazaron desde Piura y Sullana, respectivamente para expresar su agradecimiento por las muestras de solidaridad y exigir sanción a los responsables de los crímenes.  

Tras el recorrido, se desarrollo una concentración en  la Plaza de Armas ¨La Samaritana" donde la dirigente de la Asociación de Mototaxistas, Elva Cutín, expresó su condolencia a los familiares de las víctimas a nombre de las organizaciones civiles de Huancabamba.  

Así mismo, dijo que el pueblo rechaza la violencia el crimen y el terror que algunos grupos radicales usan para tratar de someter a la comunidad que quiere la paz y el desarrollo. "Nada justifica las muertes, por eso pedimos a nuestras autoridades acelerar las investigaciones y sancionar a los culpables. Somos un pueblo que quiere la paz, que ama la vida y que entiende que nada se consigue con la violencia sino con el diálogo y el buen entendimiento".

 A nombre de los familiares, hizo uso de la palabra la señora Martha Díaz viuda de Ramírez, esposa de quien en vida fue Eduardo Segundo Ramírez. "Nuestros  seres queridos fueron sacrificados en el altar de la ira, la sinrazón, la violencia y el terror. No hay ni habrá ley terrenal suficiente para juzgar y condenar este acto de crueldad infinita. Sin embargo, sí habrá fuerza suficiente para luchar contra la irracionalidad del hombre y construir una sociedad en paz y con valores morales, éticos y de amor al prójimo" señaló.  

¨"Aquí estamos, en esta ciudad, en Huancabamba, con nuestros hermanos que han venido a honrar la memoria de nuestros amados seres queridos y solidarse con los que quedamos devastados por el dolor de su forzada partida, una partida adelantada, una muerte en la flor de sus vidas, un acto criminal absurdo, indolente" expresó.  

"Aquí estamos por la vida, hemos venido desde lejos para unirnos y elevar una oración al cielo por ellos y decirles que también son sus hermanos, por que gracias a su sacrificio podemos decir a toda voz…¡BASTA!!! ¡BASTA DE VIOLENCIA!, ¡BASTA DE TERROR!, ¡BASTA DE MUERTE!¨, dijo enérgicamente.  

"Justo será el castigo que espera a los que segaron la vida de su prójimo sin piedad, pero más glorioso será que esas muertes traigan la paz y el destierro de la violencia, así como el castigo a sus ejecutores y promotores" manifestó.  

"No matarás dice el mandamiento de Dios. No traigas más dolor por obra de tu odio y tus ambiciones decimos y pedimos los que sufrimos el indecible sufrimiento de perder a quien amamos. Por todo ello, SEMBREMOS PAZ, COSECHEMOS VIDA" sostuvo en medio de aplausos y agitación de miles de banderas blancas y afiches alusivas a la paz.