Un  muerto y siete heridos (cuatro pobladores y tres policías) dejó un enfrentamiento entre policías y comuneros que bloquearon la vía del acceso al centro minero de Pierina (propiedad de la minera Barrick Misquichilca), ubicado en la cordillera negra del distrito de Jangas, provincia de Huaraz (Áncash).

La víctima fue identificada como Demetrio Poma Rosales, de 54 años, mientras que los heridos son Alejandro Rosales, de 45 años, Agripina Lucar Rosas, de  43 años, Marcelina Nolasco Albino, de  47 años y Eulogio Ramos Julca, de 25 años, quienes fueron llevados de emergencia a la clínica San Pablo de la ciudad de Huaraz.

Los efectivos policiales fueron afectados por impacto de pedradas en la cabeza y aún no se conoce la identidad de estos.

Los disturbios se registraron en las últimas horas  cuando unos 150 campesinos protestaron por la falta de agua en las comunidades de Mareniyoc  y San Isidro.

Además ellos rechazan la moderna planta de tratamiento de aguas argumentando que son contaminadas; por lo que violentaron las puertas de ingreso a la propiedad de la minera.

Según un comunicado de esta empresa minera, los comuneros de Mareniyoc bloquean la vía de acceso a Pierina, desde el pasado  viernes 14 de setiembre por un problema de abastecimiento de agua ajeno a su control. Respecto al enfrentamiento, indicó que el mismo se produjo ayer a las 3 de la tarde. También lamentó la protesta y expresó sus condolencias a los familiares de la persona fallecida y a la comunidad.

En tanto, el gerente de Asuntos Corporativos de la minera Barrick, Gonzalo Quijandría, confirmó el enfrentamiento a RPP Noticias y el deceso de un poblador. Agregó que la única solución en la zona es la planta de tratamiento de agua.

“(El problema) tiene que ver con que la Sunass ha observado una planta de tratamiento de agua en Huaraz,  que abastece a esta comunidad y (ellos) se abastecen de la empresa, porque nosotros llevamos un camión cisterna con agua a esa comunidad y lo hemos venido haciendo por varios años. Nosotros como empresa, hemos construido una planta de tratamiento de agua exclusiva para esta comunidad,  pero esta agua no ha sido aceptada por la comunidad”, precisó Quijandría.

Refirió que en la protesta “hay un componente político,  falta de confianza, pues la población  no quiere usar agua de la mina, pese a que el agua ha sido certificada, no creen en la OEFA (Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental). “Queremos la comunidad acepte el planta de tratamiento porque es la única solución”, añadió. 

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