IGP advierte intensas sequías en cuencas de lago Titicaca y río Desaguadero

Un estudio científico del Instituto Geofísico del Perú (IGP) plantea estrategias de adaptación a priorizar para mitigar impactos en la población y ecosistemas.

Lago Titicaca
El lago Titicaca se extiende por la frontera entre Perú y Bolivia. | Fuente: Andina

En los próximos años se agudizará la sequía meteorológica, agrícola e hidrológica en Puno, departamento considerado como primer productor de ganado entre las regiones altoandinas, advierte un revelador estudio científico del Instituto Geofísico del Perú (IGP).

Según la publicación científica del IGP, órgano adscrito al Ministerio del Ambiente, en la revista Water, las sequías se volverán intensas, frecuentes y prolongadas en la mayor parte de Puno. Por ello, el estudio evalúa y compara el impacto del cambio climático ante las sequías en las cuencas del Titicaca, el río Desaguadero y el lago Poopo.

En ese sentido, alerta sobre la problemática futura de las sequías y proporciona información relevante para el desarrollo de planes de gestión ante este fenómeno, sobre todo, en la región Puno.

Asimismo, señala la investigación, el problema empeoraría a causa del aumento de la evapotranspiración (agua del suelo que vuelve a la atmósfera como consecuencia de la evaporación y transpiración de las plantas) en la región sur.

Por ello, en un contexto de cambio climático, las sequías futuras afectarían severamente la disponibilidad hídrica para consumo humano, agricultura, ganadería, ecosistemas entre otros, alerta el estudio.

MITIGACIÓN Y CONSERVACIÓN

Ricardo Zubieta, autor de dicha investigación, sostiene que este aporte científico proporciona información relevante para el desarrollo de planes de gestión regional y local de sequías, con la finalidad de velar por la conservación y preservación de fuentes agua, creación de nuevos reservorios, prácticas de forestación y/o reforestación y zanjas de infiltración ante el crecimiento población.

Cabe precisar que la región Puno presenta un clima semiárido entre abril y noviembre (llueve muy poco), lo que representa un problema crítico para la disponibilidad de pastizales durante la mayor parte del año. Además, hay una tendencia a menor cantidad de lluvia que condiciona la ocurrencia de sequías durante eventos del Fenómeno El Niño.

(Andina)