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En el Valle del Mantaro (Junín), la diversidad de estampas folclóricas encierran, en su mayoría, mensajes y creencias relacionadas con la cosmovisión andina de nuestros antepasados, los mismos que continúan en la mente de la población a pesar del paso del tiempo.

El último domingo del mes de enero, el distrito de Huayucachi, ubicado al sur del Valle del Mantaro celebra la festividad de los famosos Chinchilpos y Gamonales, una de las estampas más importantes en honor al Taita Niño o Niño Jesús de Pallallá, imagen religiosa originaria de Huancavelica.

Esta celebración conocida desde la época de la Colonia, explica las diferencias entre las clases sociales de los negros Chinchilpos, quienes son la población pobre y explotada que busca su liberación de los negros Gamonales, quienes rigen la suerte del pueblo.

La festividad inicia con la misa y procesión del Taita Niño, cuya anda, del lado derecho, es cargado por los Chinchilpos, caracterizados por llevar cascos y una chompa de color rojo; mientras que del otro lado van los Gamonales, vestidos con cascos y chompas celestes.

Ambos danzantes se encuentran en el Zumbanacuy, escenario donde se elige un representante de cada estrato social y frente a frente, como luchadores, se flagelan con los látigos durante diez segundos, repitiéndose la acción con los demás integrantes de las clases sociales.

Al finalizar los latigazos, se hace un conteo de los ganadores en cada encuentro. Si los Chinchilpos alcanzaron mayor puntaje, se pronostica una excelente cosecha en el año, pero si el triunfo es de los Gamonales, se presagian sequias y heladas que llenarán de infelicidad a los agricultores.

Luego de esta actividad, ambos grupos pasean por las calles del distrito al ritmo de las bandas de músicos, para luego jugar un partido de futbol con los mismos atuendos con los que el día anterior se flagelaron.

Las diferencias socioeconómicas de la sociedad andina y de otras estructuras sociales se expresan de la mejor manera con los Chinchilpos y Gamonales, quienes a pesar de existir una lucha entre los grupos explotadores y explotados, adinerados y pobres, ambos están observados por un ser divino, en este caso Taita Niño, quien transformado en una paloma blanca, llegó al pueblo para ayudar a los más necesitados.

Por: Lizzet Paz

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