RPP/Henry Urpeque Neciosup/Referencial

En una clara muestra de amor maternal, una humilde madre de familia, no dudó en donar uno de sus riñones para salvarle la vida a su joven hija que venía padeciendo de insuficiencia renal crónica terminal desde hace más de dos años y medio, mediante una operación que se realizó en el Hospital Almanzor Aguinaga Asenjo de Chiclayo.

La paciente, identificada como Doris Yesenia (26), recibía hasta cuatro sesiones diarias de diálisis y su salud se había deteriorado. Presentaba cansancio, dolores de cabeza y náuseas, quedando imposibilita para realizar sus actividades de manera normal.

El doctor José Manuel Novoa Piedra, gerente de la Red Asistencial EsSalud Lambayeque, informó que Doris Hurtado de Córdova (48), madre de la paciente, propuso someterse a la prueba de compatibilidad sanguínea y por fortuna ambas –madre e hija-, resultaron aptas para la operación de trasplante.

Novoa Piedra explicó, que para certificar entre el donante y el receptor la incompatibilidad, se realizan estudios en el donante entre ellos: la detección de su grupo sanguíneo y de los antígenos de Histocompatibilidad (HLA) que expresamos todas las personas en nuestras células y nos ayudan a identificar nuestros tejidos y órganos como propios.  

Precisó que aquellas personas que donan un riñón en vida no ven mermada su  esperanza de vida debido a que son estudiados minuciosamente y seleccionados por tener un buen nivel de salud.

Por su parte, la joven paciente Doris Yesenia Uypán Hurtado informó que ahora se encuentra restablecida, pues ya no tendrá que ir a diálisis y podrá continuar con su vida normal. “Mi madre me ha dado el mejor regalo de la Navidad”, expresó Doris.

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