¿Qué es la infancia temprana y por qué es tan importante en nuestros hijos?
En el año 2030 un promedio de 31 millones de niños y niñas sufrirán retraso en el crecimiento por falta de una adecuada nutrición, según Unicef. | Fuente: Shutterstock

Según proyecciones del Unicef, en el año 2030 un promedio de 31 millones de niños y niñas sufrirán retraso en el crecimiento por falta de una adecuada nutrición, 22 millones no recibirán enseñanza preescolar y otros 10 millones morirán por causas evitables antes de cumplir los cinco años. Hacer énfasis en el buen desarrollo de la infancia temprana contribuye a evitar estas cifras negativas.

El Desarrollo Infantil Temprano comprende el periodo desde la gestación hasta los 5 años de edad. Se trata de una etapa clave en el desarrollo de nuestros hijos e hijas, en el que desarrollan habilidades y capacidades base que les servirán para el resto de su vida. De ello depende que se consoliden como adultos y ciudadanos saludables, responsables y productivos.

En esta etapa inicial se desarrolla más del 80% del cerebro. Para tener una idea de la importancia, el Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social (Midis) indica que entre los tres primeros años de edad se generan 700 conexiones neuronales por segundo (incluso hay estudios recientes que mencionan hasta un millón) y es a partir de los cinco años que se produce una poda de ellas.

Aunque se suele hacer énfasis en la alimentación y crecimiento físico de los niños, un adecuado desarrollo en etapas tempranas involucra también el crecimiento cognitivo (aprendizaje y razonamiento) y, sobre todo, el emocional, siendo primordial crecer en un entorno sin violencia y seguro para que sean capaces de transmitir lo que sienten.

Unicef indica que existen tres elementos esenciales para el desarrollo cerebral de niños y niñas: “comer, jugar y amar”. Por esta razón, hace énfasis en la relevancia de “cuidar el cerebro de los niños de la misma manera en que cuidamos de sus cuerpos”.

¿Qué es la infancia temprana y por qué es tan importante en nuestros hijos?
Lo ideal es que al año y medio, niños y niñas sean capaces de caminar solos. | Fuente: Shutterstock

Puntos para un adecuado Desarrollo Infantil Temprano

Existen diversos puntos a trabajar durante los primeros cinco años de vida para que los niños y niñas puedan desarrollar sus capacidades de manera adecuada. El Midis diferencia siete áreas de desarrollo para promover el Desarrollo Infantil Temprano en el Perú, estas son:

1) Nacimiento saludable: Implica cuidados desde la etapa de gestación, incluyendo los controles médicos prenatales y condiciones apropiadas para el parto. El objetivo es que, al nacer, las niñas y los niños tengan un peso mayor a 2 500 gramos y su edad gestacional fluctúe entre las 37 y 41 semanas con el fin de evitar nacimientos prematuros.

2) Apego seguro: Fortalecer el vínculo afectivo entre el niño o niña con su madre, padre o adulto significativo para que al año de edad exhiban un apego seguro.

3) Adecuado estado nutricional: La prioridad es evitar la desnutrición y anemia, dos de las principales enemigas para el desarrollo integral de la niñez. Para lograrlo, es esencial el consumo de micronutrientes y alimentos ricos en hierro.

4) Comunicación verbal efectiva: Debe lograrse a los tres años de edad e involucra un adecuado proceso de comunicación y estimulación desde los primeros meses.

5) Camina solo: El desarrollo motor es esencial para garantizar un adecuado crecimiento. Lo ideal es que al año y medio, niños y niñas sean capaces de caminar solos, esto les permitirá descubrir y aprender más.

6) Regulación de emociones y comportamientos: El desarrollo emocional involucra un ambiente seguro y libre de violencia.  Hacia los dos años debe iniciar el aprendizaje de la regulación de emociones y comportamiento y, a los cinco años, deben ser capaces de relacionarse satisfactoriamente con los demás.

7) Función simbólica: Esta implica el desarrollo cognitivo y se refiere a los símbolos que van usando para representar cosas o ideas. A los 8 meses los bebés deben comprender que los objetos no desaparecen si no están en su campo visual. A los 2 años inicia la función simbólica y a los 5 años ya estarán capacitados para realizar juegos de representación más elaborados y utilizarán signos no convencionales para expresar gráficamente sus experiencias.