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Unas 34.000 personas padecen de tuberculosis en Perú, lo que convierte a este país en el segundo de América Latina en incidencia de esta enfermedad, después de Brasil, informó el Gobierno.

Ante estas alarmantes cifras, las autoridades sanitarias peruanas han puesto en marcha programas de diagnóstico temprano para simplificar el tratamiento contra la dolencia y aumentar las posibilidades de curación, según una nota de prensa del Ministerio de Salud (Minsa) de Perú.

"Hemos cambiado radicalmente la cara de la moneda, con relación a la última década", afirmó el responsable de la Dirección General de Salud de las Personas del ministerio, Carlos Acosta, en relación a la mayor capacidad con la que ahora se cuenta para detectar a las personas tuberculosas.

Acosta recordó que, cuanto más se tarde en iniciar el tratamiento, más daño sufren los pulmones, propiciando serias complicaciones de salud a los pacientes.

Por su parte, el consultor de la Unidad Técnica de la Estrategia Sanitaria Nacional de Prevención y Control de la tuberculosis del Minsa, Víctor Lizarbe, explicó a RPP que los casos de esta enfermedad en el país corresponden a tres tipos, según la resistencia del virus a los medicamentos: tuberculosis simple, drogo resistente y extremadamente drogo resistente.

Esta última, que es la más grave y que con los tratamientos adecuados tiene un porcentaje de curación del 50%, afecta en Perú a más de 200 personas, de las cuales 105 se encuentran en tratamiento.

Según el Ministerio de Salud, y aunque todos los peruanos están expuestos a contraer la enfermedad, que se contagia por vía aérea, la desnutrición, el hacinamiento y la pobreza son las condiciones que comparten la mayoría de los que la desarrollan.

Con motivo de la celebración del Día Mundial de la Lucha contra la Tuberculosis, que se realiza este miércoles, el Minsa lanzó el plan "TBC Cero", dirigido a la población del Cerro San Cosme del barrio limeño de La Victoria, identificado como el principal foco de la enfermedad en la capital peruana.

El objetivo de esa iniciativa es reducir en un 30% la incidencia de la enfermedad entre dicha población en los próximos cinco años.

EFE