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Silvia Pérez y sus tres hijas recuerdan al mayor Felipe Bazán, una de las víctimas del 'Baguazo'. | Fuente: RPP | Fotógrafo: Henry Urpeque

Para Silvia Pérez, su esposo, el mayor PNP Felipe Bazán, es un símbolo; para sus hijas, un héroe; para la justicia, un desaparecido; para las autoridades, un policía oficialmente muerto.

A 11 años del sangriento enfrentamiento entre nativos y fuerzas del orden en el sector la Curva del Diablo, en Bagua, región Amazonas, las hijas del agente solo esperan encontrar los restos de su padre, para poder llevarle flores y lograr que descanse en paz.

Su viuda y madre de sus tres hijas asegura que cada 5 de junio, desde hace una década, vuelve a aparecer en los medios de comunicación la imagen de su esposo ensangrentado, con la mirada agonizante pero fija hacia la cámara, como presagiando su fin y llevando un último mensaje a quienes más quiso en la vida. Es el doloroso recuerdo de una fecha desde la cual dejaron de saber sobre el paradero de aquel policía.

"Mi hija me dijo ayer: 'mamá, cómo me gustaría ir a dejarle flores a mi padre'. Ni siquiera (podemos) saber dónde está él, dónde poder hablar (con él). No tenemos esa gracia, no sabemos dónde está y él era un buen hombre", lamentó.

Y aunque no sepa dónde se encuentra su esposo -de acuerdo con las investigaciones, su cuerpo fue herido por una lanza en el estómago y arrojado al río- la esperanza de ubicar su cuerpo se mantiene.

“No se sabe exactamente qué sucedió, a pesar que se han publicado hasta documentales en Netflix recientemente, donde los nativos cuentan que lo mataron y arrojaron al río, como otra versión que en una furgoneta blanca se lo llevaron, pero para nosotros, como familia, lo hemos dejado en manos de Dios, no perdemos la esperanza”, señaló.

Para ella y sus hijas, Felipe Bazán no ha muerto. "Habrá un momento en que Dios nos permita saber algo más, un alma caritativa, alguien que pueda decirnos algo en el momento que Dios lo decida", agregó.

En este video, el mayor Bazán dedica su primer salto de rapel a sus tres hijas. | Fuente: Cortesía

Los recuerdos

Pérez es enfermera y trabaja en la Sanidad de la Policía en Chiclayo. Cuenta que no hay un día en que sus hijas dejen de recordar a su padre, pues se parecen a él, en persistencia, carácter y forma de ser.

Confiesa que para recordarlo han elaborado un collage de fotos, para compartirlo con sus familiares y harán una misa virtual, por el contexto de la pandemia COVID-19.

Como ocurre en gran porcentaje del personal de salud, en el Perú y el mundo, este virus también la contagió en su centro de trabajo. “Abril y mayo han sido muy difíciles, pues no solo me contagié, sino también a mi padre que es adulto mayor. Con esfuerzo ya lo hemos superado”, sostuvo.

Y en medio de la emergencia lucha con sus hijas por salir adelante pese a la incertidumbre por el paradero incierto de su esposo. Ella hizo una invocación: “Espero que nunca más se vuelva a repetir un enfrentamiento entre peruanos, pues eran dos bandos hermanos y es mejor estar unidos”.