Machu Picchu pueblo.
La pandemia por la COVID-19 y el aislamiento social obligatorio le dieron un respiro ecológico a la ciudad de los Incas. | Fuente: RPP | Fotógrafo: Noemy Mamani (referencial)

La cuarentena por la COVID-19, que ocasionó el cierre de locales comerciales y la ausencia de turistas, contribuyó con la preservación ecológica de Machu Picchu, donde se redujo la producción de hasta 4 toneladas diarias de residuos sólidos.

Miguel Ángel Atausupa Quin, gerente de Medio Ambiente de la Municipalidad de Machu Picchu, informó a RPP Noticias que a diario se recolectaban entre 9 y 10 toneladas, sin embargo en los últimos días esta se redujo a 6 diarias.

“La población flotante que en este caso equivalía a los turistas que visitaban diariamente Machu Picchu ha generado, de alguna manera, la reducción de residuos sólidos que ha disminuido entre 3 a 4 toneladas sobre las 10 toneladas que se producían a diario”, dijo.

A pesar de las cifras alentadoras, se indica que la cantidad de residuos biocontaminantes como mascarillas, guantes, entre otros utilizados por los pobladores, se incrementó. Lo mismo sucede con el empleo de plástico de un solo uso, desde la implementación de servicios delivery

Atausupa Quin dijo también que la cantidad de residuos producidos por pobladores se elevó debido a la inmigración de personas que retornaron de la ciudad al campo por falta de recursos económicos.

De acuerdo a lo establecido por el Gobierno Peruano para la reactivación del turismo, se prevé que el uno de julio las puertas de Machu Picchu se reabran de manera gratuita para trabajadores públicos, niños y ancianos.