La renuncia del procurador anticorrupción Christian Salas, a menos de un año de asumir el cargo, ha despertado suspicacias.

Para los congresistas Víctor Andrés García Belaunde y Lourdes Alcorta, la dimisión del abogado del Estado habría sido por "presión política", que tendría relación a la investigación al prófugo Martín Belaunde Lossio y sus vínculos con el Estado.

"Es mala señal porque asumió hace 8 a 10 meses, no cumplió ni el año y entró reemplazando a quien lo sugirió (Julio Arbizu), que súbitamente renuncie da muy mala imagen y hace pensar que ha habido una presión política para sacarlo", expresó García Belaunde en entrevista con RPP Noticias.

El legislador de Acción Popular - Frente Amplio recordó que un procurador es un abogado del Estado y no del gobierno de turno.

Anotó que no será fácil encontrar un reemplazo para Christian Salas, pues -dijo- no se puede entrar y salir súbitamente de esa función, aunque no le pareció mala idea que el procurador adjunto Joel Segura asuma el puesto vacante.

"La procuraduría es cierta actividad especializada que requiere un compromiso y un conocimiento de causas, si se saca y pone cada 10 meses a un procurador, los que entran y salen sin mayor conocimiento ni pueden leer completo el expediente", manifestó.

Por su parte, la parlamentaria Lourdes Alcorta consideró muy confusa las circunstancias que renuncia Salas Beteta.

"La situación está tan confusa que uno ya no sabe si es estrategia, la  cosa está muy complicada, está presionado o hasta está complicado con el tema. Es poderosamente extraña una renuncia en investigaciones a Belaunde Lossio y que está tocando la entraña del Ejecutivo", aseveró.

Anotó que si bien la carta de renuncia del exprocurador data del pasado 27 de octubre, esta habría sido retenida por el ministro de Justicia, Daniel Figallo, durante un mes porque quizá "quería que se quede, que la persona se siente involucrada en algo, que reciba presiones, o que no haya reemplazo del perfil que están buscando".