Comisión de Justicia investigará viaje a Francia de vocales supremos

Rolando Sousa, presidente de la comisión congresal, sostuvo que los viajes de vocales o fiscales supremos con dinero de sus litigantes es una ´nueva modalidad de corrupción´.
Foto: Congreso
El presidente de la Comisión de Justicia del Congreso, Rolando Sousa, sostuvo que es una "nueva modalidad de corrupción", el que vocales o fiscales supremos, así como otros magistrados realicen viajes con dinero de sus litigantes.

Lo dijo al comentar la denuncia sobre un presunto conflicto de intereses en contra de los vocales supremos Francisco Távara Córdova y Jorge Solís Espinoza, que aceptaron una invitación para viajar a Francia con financiamiento de la Universidad Alas Peruanas, que tiene innumerables procesos judiciales.

"La Ley de Carrera Judicial vigente desde mayo de este año, establece la prohibición a que jueces de la República acepten el ofrecimiento de publicaciones, viajes o capacitación de cualquier institución nacional o internacional que tengan juicios en trámites con el Estado", señaló en diálogo con RPP.

En tal sentido, Sousa anunció que el grupo de trabajo que preside investigará este y otros casos irregulares a nivel nacional que "tengan incompatibilidad y que están incursos dentro de esta nueva modalidad de corrupción".

Señaló que de comprobarse irregularidades en el caso de los vocales Távara y Solís, cabría una suspensión de cuatro a seis meses como máximo o hasta la destitución de los involucrados.

Cabe precisar que medios de prensa denunciaron que los vocales supremos Távara y Solis viajaron a París (Francia) para participar en una ceremonia en homenaje al poeta nacional César Vallejo, visita que fue financiada por la Universidad Alas Peruanas, la misma que tiene 130 procesos judiciales en el Poder Judicial.

Ambos magistrados, confirmaron tal información, e indicaron que asistieron al mencionado evento, realizado entre el 30 y 6 de noviembre pasados.

En entrevista con una televisora local, Francisco Távara mencionó que no encuentra "nada de malo" en que una universidad lo invite para una trascendental ceremonia destinada a reconocer a un poeta "en su verdadera dimensión".

Dijo ser un "vallejiano" de corazón e indicó que los gastos de viaje de su esposa como los de Jorge Solís no fueron aportados por Alas Peruanas, sino que salieron de su propio peculio.