Keiko Fujimori: No soy Alberto Fujimori

Aspirante presidencial negó, además, ser populista y señaló que sus programas sociales costarán 10 000 millones de soles que con el crecimiento de la economía se podrán solventar.

La candidata presidencial peruana Keiko Fujimori, remarcó que no es su padre y las decisiones las toma ella, desmarcándose de los mensajes enviados por sus opositores quienes sostienen que sería Alberto Fujimori quien dirige su campaña desde la Diroes.

En rueda de prensa con los medios extranjeros acreditados en Lima, remarcó nuevamente la distancia con su progenitor.

No soy Alberto Fujimori, y lo que están tratando los opositores es hacer aparentar que el candidato es mi padre cuando no es así", dijo.

La legisladora negó ser populista por sus propuestas de ayudas sociales directas como la que promete un buzo, calzado, desayuno y almuerzo para todos los escolares del país, a los que se añaden otros programas como las 200.000 becas de formación en cinco años.

De ese modo, señaló que los programas sociales que plantea podrán ser financiados gracias al crecimiento económico que muestra el país.

"Todos los costos de los programas sociales costarán 10.000 millones de soles (3.636 millones de dólares); con el crecimiento de nuestra economía vamos a poder solventar estos gastos; pero además tiene que haber una reforma tributaria que permita que entren más contribuyentes al sistema", detalló.

Reiteró que el Gobierno de su padre fue el mejor de la historia del país, opinión que comparte un 30 % de peruanos según un reciente sondeo que citó, y explicó sus razones: "Mi padre trabajó por los más humildes pero no tuvo actitudes populistas, gobernó de manera responsable y generando confianza".

Aunque dijo ser partidaria del impuesto a las "sobreganancias" mineras, no detalló cómo se aplicará y se limitó a explicar que "será implementado sobre la base de la utilidad (beneficio) más no de la producción", ya que -recordó- Perú compite en el sector con países como Chile, Canadá o China y no debe "ahuyentar a los inversores".

Con respecto al presidente venezolano, Hugo Chávez, aseguró que "tiene actitudes dictatoriales", pero también dijo que "lo importante es la relación entre países y no entre gobernantes", y en ese sentido abogó por "trabajar por la integración latinoamericana a pesar de las diferencias políticas e ideológicas".

Por estar casada con un ciudadano estadounidense señaló que sus hijas cuentan con la doble nacionalidad, al igual que su marido, pero no así ella misma, que no tiene tampoco estatus de residente en Estados Unidos, pues suspendió los trámites para conseguirlo al postular al Congreso en 2005.

Keiko sorteó la mayor parte de preguntas relativas a los derechos humanos, que tanto afectaron a la reputación del Gobierno de su padre, y aunque reconoció que "definitivamente, hubo desapariciones", aseguró que "no son responsabilidad de los Gobiernos (de entre 1980 y 2000), son responsabilidades individuales".

EFE