El ministro de Educación, Jaime Saavedra, reconoció que el nuevo Régimen Laboral Juvenil Especial necesita una ardua fiscalización para evitar que las empresas saquen la vuelta a la ley.

"La ley sí tiene candados que impiden que una empresa despida a los trabajadores de un régimen (general) para contratar bajo este régimen (especial); pero igual eso requiere una fiscalización que no es sencilla, y eso hay que reconocerlo. Es un trabajo complejo que tiene que enfrentar el Ministerio de Trabajo", expresó en entrevista con RPP Noticias.

Saavedra apoyó la nueva ley laboral juvenil como una forma de atacar la informalidad en el país que -dijo- llega al nivel de 80 %.

Sostuvo que las empresas tendrán beneficios como un "crédito tributario", a fin de que inviertan en la capacitación de sus jóvenes empleados.

Admitió, no obstante, que un sector de jóvenes egresados universitarios no requerirían de esa capacitación, pero aseguró que no se verán afectados.

"Los chicos que salen de universidades top en estos últimos años han estado sobredemandados y salen ya casi con un empleo. Van a entrar al régimen general, ellos no van a tener ningún problema", aseveró.
 
Tras la exacerbada protesta ocurrida en la víspera en rechazo de la nueva ley de empleo juvenil, el ministro afirmó que más que cambiar el dispositivo este debe ser explicado más extensivamente y comprometer al sector privado.

"Como cualquier dispositivo más que cambiarlo, lo más importante es explicar y persuadir, porque finalmente para que esto funcione, tiene que actuar el sector privado, no digo la gran empresa, sino el taller de mecánica o el restaurante. Ellos tienen que usar la ley, sustituir empleo informal por formal y tienen que utilizar el mecanismo de la capacitación, si no persuadimos a la empresa para que haga eso, esto va a fracasar", concluyó.