Andina

En una nueva edición del juicio oral por los "narcoindultos", Wolfenson Díaz Vela, testigo de este caso, dijo hoy que 12 internos que recibieron conmutaciones de pena durante el gobierno pasado, hicieron labor social en el Partido Aprista Peruano en agradecimiento por este beneficio.

Precisó que como condenado por delito de narcotráfico con agravantes, no tenía beneficios penitenciarios que aceleren su excarcelación, razón por la cual señaló que agradece a la comisión de indultos que presidía Miguel Facundo Chinguel, el haberle conmutado la pena.

En ese sentido, precisó que le debe su libertad al exmilitante aprista, a quien conocía desde que llegó al penal de Lurigancho, donde cumplía 18 años de prisión, para explicar el trabajo que realizó esta comisión en el segundo gobierno aprista.

Ante la sala que procesa a Chinguel y otras 12 personas, Díaz Vela también sostuvo que compró que luego de obtener su libertad un teléfono celular que dejó en Tarapoto, en manos de militantes apristas.

Otro de los testigos que se presentó fue Ramiro Castro, quien salió en libertad del penal de Lurigancho, donde cumplía condena por el envió de droga a Argentina, gracias a una conmutación.  Hoy está nuevamente presó en el penal Sarita Colonia, por el envío de un embarque de droga a Holanda.

También testificó  Pedro Soini Saldoval, quien fue sentenciado por el delito de narcotráfico a 25 años de prisión y recibió una conmutación de su condena. El exinterno aseguró que llamó por teléfono a Facundo Chinguel para ver su caso. "En el penal lo llamaba todo el mundo", aseveró.

Su versión fue corroborada por el testigo Juan Alberto Villanueva, un piloto comercial sentenciado por narcotráfico y beneficiado con una conmutación de pena, quien sostuvo que Facundo Chinguel hablaba con cada uno de los beneficiarios de las gracias presidenciales.

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