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La organización Transparencia internacional (TI) dio a conocer los resultados de su Índice de Percepción de la Corrupción 2009, situando al Perú en el lugar 75, de los 180 países registrados.

El Estado peruano sube tres puntos en corrupción, ya que en el 2007 y el 2008 se situaba en el lugar 72.

El puesto 75 es compartido con Brasil, Colombia y Suriname, señala el informe de TI que recoge la percepción de encuestados sobre el grado de corrupción de los países estudiados.

Chile y Uruguay ocupan la primera posición en América Latina en menor nivel de corrupción, ubicados ambos en el puesto 25.

Venezuela entre los más corruptos

En América Latina, la peor posición la ocupa Venezuela en el puesto 162, de los 180 países registrados en el informe de Transparencia Internacional. En el 2008 se ubicaba en el lugar 158.

Argentina se coloca en el lugar 106, mejor que la 109 del año anterior pero por detrás de México, que sufrió una grave caída, del puesto 72 al 89.

Mejor parados quedan Puerto Rico (35), Costa Rica (43) y Cuba (61).

Por su parte, Guatemala, El Salvador y Panamá se ubicaron en la posición número 84.

Bolivia también se ubica como uno de los países más corruptos al encontrarse en la posición 120, frente a la 102 de 2008, Honduras y Nicaragua en la 130, frente a la 126 y 134 del año anterior, Ecuador en la 146 (151 en 2008) y Paraguay en la 154 (138).

Mayor transparencia

Los Estados en los que se practican menos sobornos, o diversos actos de corrupción, siguen siendo, como en 2008, Nueva Zelanda (1), Dinamarca (2), Singapur (3) y Suecia (4). Detrás de ellos figuran Suiza, Finlandia, Holanda y Australia.

En todos ellos reina la estabilidad política y existen antiguos mecanismos de solución de conflictos, así como instituciones políticas y democráticas sólidas.

Los más corruptos

Somalia (180), Afganistán (179), Myanmar (178) y Sudán (176) son los países en los que se lleva a cabo un mayor número de prácticas corruptas.

Los países con conflictos recientes o con regímenes dictatoriales o autoritarios son los que mayores problemas de corrupción sufren mientras que aquellos que disfrutan de una larga tradición de estabilidad política y democracia padecen en mucha menor medida ese mal social.

Esa es una de las principales conclusiones del Índice de Percepción de la Corrupción de Transparencia Internacional (TI) presentado hoy en Berlín.