Kenji Fujimori, Bienvenido Ramírez y Guillermo Bocángel, legisladores que renunciaron a Fuerza Popular, se enfrentan a un proceso de desafuero en el Congreso por estar implicados en los videos grabados por su colega Moisés Mamani, los cuales denuncian un supuesto intento de compra de votos para evitar la vacancia del expresidente Pedro Pablo Kuczynski a inicios de año.

En caso la denuncia constitucional contra ellos sea aprobada por el Pleno, los acusados se sumarán a la lista de congresistas que sufrieron dejaron el Parlamento en las últimas legislaturas en medio de escándalos, denuncias y sentencias judiciales.

Expulsados del Congreso

- Alejandro Yovera. El congresista elegido por el fujimorismo en Huánuco, pero que luego salió de esta bancada, fue desaforado en junio del 2015 por decisión del Consejo Directivo del Congreso tras ser condenado a dos años de prisión suspendida por mentir en su hoja de vida. Fue reemplazado por Karina Beteta, quien fue reelegida para la actual Legislatura.

- Michael Urtecho. En diciembre del 2013, el Pleno del Congreso aprobó destituir e inhabilitar por 10 años a Urtecho, elegido por Solidaridad Nacional y acusado de apropiarse del sueldo de sus trabajadores. Actualmente se enfrenta a un proceso judicial por los presuntos delitos de concusión e enriquecimiento ilícito en agravio del Estado. La Fiscalía pide 24 de años de prisión.

- Gustavo Espinoza. El legislador fue inhabilitado y desaforado en diciembre del 2009 tras ser acusado por enviar a parlamentarios chilenos un video en el que el ex jefe del Ejército y actual parlamentario, Edwin Donayre, decía que “chileno que entra [al Perú] ya no sale o sale al cajón”, entre otras frases similares, lo que generó un incidente diplomático.

- Rocío Gonzáles. La congresista de Unión por el Perú (UPP) fue desaforada en octubre del 2009 por el Consejo Directivo del Congreso. La decisión se basó en la sentencia en su contra dictada tres años antes por el robo de energía eléctrica de una empresa suya en agravio del Estado, caso por el que fue apodada como la ‘robaluz’.

- José Anaya. Apodado el ‘Comepollo’, el entonces legislador por UPP fue desaforado en septiembre del 2008 luego de que la Subcomisión de Acusaciones Constitucionales lo halló culpable de falsificar documentos para sustentar sus gatos operativos, para lo que presentó facturas de pollería con altos montos de dinero. En el 2011, el Poder Judicial lo condenó a cinco años de prisión efectiva y el pago de 50 mil soles, pero abandonó el penal en el 2014.

- Tula Benites. Acusada de haber contratado a un empleado ‘fantasma’, el Congreso suspendió a la legisladora aprista en el 2007 y la desaforó en marzo del 2008. Tras esto, la Fiscalía le abrió una investigación por falsedad genérica. En febrero del 2014, la Corte Suprema la absolvió por el caso y en octubre del 2015, pidió al Parlamento una indemnización de dos millones y medio de soles.

- Elsa Canchaya. La congresista del Partido Popular Cristiano (PPC) fue desaforada e inhabilitada por dos años en junio del 2007 por contratar como asesora a un empleada suya que no cumplía con los requisitos del puesto. En el 2010, el Poder Judicial la sentenció por ser “autora del delito de nombramiento indebido de cargo público”, pero el Tribunal Constitucional anuló la condena en el 2013.