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Presidente Sagasti el día de su vacunación. | Fuente: Presidencia

El presidente Francisco Sagasti cumple 100 días al frente del Gobierno “de transición y de emergencia”, como suelen enfatizar él mismo y sus ministros. Solo días después de su ingreso al Poder Ejecutivo, se dio inició a la sostenida escalada de la segunda ola de contagios por la pandemia de la COVID-19 y también se le comenzó a exigir resultados para la adquisición de las vacunas. Estos son los dos temas que han acaparado la atención en el sector salud en los últimos cien días. ¿Cómo ha respondido el Gobierno? En esta nota presentamos los puntos de vista de los especialistas.

Hasta el reporte de cifras del 23 de febrero, Perú acumula 1 293 497 casos confirmados de COVID-19 y 45.487 muertos, según balance oficial. El exceso de muerte durante esta pandemia llega a 104,244, según cifras del Sistema Nacional de Defunciones (Sinadef). El país también enfrenta un déficit de oxígeno medicinal para pacientes graves y tiene los hospitales saturados con 14 951 enfermos con coronavirus.

Para Margarita Petrera, economista y especialista en salud pública, el gobierno de Sagasti se ha puesto como prioridades la gestión para la adquisición de vacunas y solucionar el tema del oxígeno.

“El logro del Gobierno ha sido una negociación exitosa que permitió la llegada de las vacunas”, consideró Petrera, quien añade que actualmente la gestión presidencial “se mueve en un entorno de poca confianza”.

Hace una semana, el país se sumió es un escándalo tras las revelaciones de la vacunación irregular con dosis experimentales de Sinopharm a personas ajenas a los ensayos clínicos. Entre ellos el expresidente Martín Vizcarra, las exministras de Francisco Sagasti, Pilar Mazzetti y Elizabeth Astete y decenas de funcionarios del Ministerio de Salud y Cancillería.

“Dos ministras de buena reputación y claves para la pandemia han traicionado su confianza y han hecho tambalear su gestión”, consideró Petrera.

Para la investigadora en temas de salud y docente de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP), Camila Gianella Malca, el presidente apostó por la continuidad de Mazzetti al frente del ministerio, en medio de un contexto marcado por la inestabilidad. “Si vemos la situación de noviembre, era lo más inteligente. Necesitábamos continuidad, claro hemos sabido luego lo que sucedió y nos ha decepcionado”, indicó y añadió que el cambio al ministro Óscar Ugarte fue acertado, debido a que “necesitabas a alguien que ha estado involucrado en la respuesta a la pandemia”.

El ministro de Salud, Óscar Ugarte, supervisa jornada de vacunación en el hospital Loayza.
El ministro de Salud, Óscar Ugarte, supervisa jornada de vacunación en el hospital Loayza. | Fuente: MINSA

Segunda ola

Para el médico especialista en salud pública, Alfonso Nino, algunos aspectos que han mejorado son la posibilidad de tener datos abiertos y la clasificación de las provincias según su nivel de riesgo. Y si bien se han incrementado las camas de oxígeno, no ha sido en la cantidad que se necesitaba, consideró. “Creo que el gobierno ha pensado que no iba a haber una segunda ola, y empezaron a desactivar los contratos del personal de la primera ola”, manifestó. “No ha habido previsión sobre la magnitud de la ola que se venía”, añadió.

En este punto también coincide Gianella Malca, quien señala que el Gobierno se demoró en tomar medidas restrictivas. “El presidente Sagasti heredó un sistema de salud bastante golpeado por una pandemia en curso. No es lo mismo lo que tenía Vizcarra en marzo y Sagasti en noviembre. Creo que se demoraron en tomar medidas para tomar decisiones de cuarentena o cierre de algunas actividades económicas”, dijo.

Primer nivel de atención

Las autoridades sanitarias han señalado que se fortalecerá el primer nivel de atención para atender casos de COVID-19. Para Petrera, sin embargo, en estas circunstancias resulta muy difícil “porque se necesita personal que no hay”. “El eje central de una atención en salud es el recurso humano”, manifestó.

A consideración del doctor Nino, el primer nivel de atención ya “estaba en escombros” cuando comenzó la pandemia, a lo cual se sumó que al personal que tenía comorbilidades se les dio licencia. “De esa precariedad que había, solo quedaba el 50%”, declaró y añadió que durante la primera ola “se contrató a 20 mil personas”. Sin embargo, después que pasó la primera ola se les rescindió el contrato.

Asimismo, detalló que, en Lima, que tiene aproximadamente a la tercera parte de la población peruana, solo hay 500 establecimientos del primer nivel de atención. “La mayoría de los centros del primer nivel cuentan con enfermeros y técnicos. No hay médicos. Eso hace que la atención sea precaria”, manifestó.

Vacunación al personal de salud
Vacunación al personal de salud | Fuente: MINSA

Vacunación

Según el Minsa, la vacunación en la primera fase tiene una meta de 396 258 y actualmente ya se ha aplicado la primera dosis a 208 696, un avance que representa el 52 %.

Con respecto a la vacunación, Petrera consideró que el sector salud debe anticiparse a los problemas que probablemente se presenten. “El robo, la adulteración, eso no debe ser novedad, eso no debe ser sorpresa”, dijo. Asimismo, señaló que está a favor de que el sector privado apoye en la logística de la distribución de las vacunas con la dirección del Estado.

Por su parte, Nino señaló que el ritmo de vacunación debe llegar a 60 mil vacunas por día para llegar a la meta de vacunar a 20 millones de peruanos hasta diciembre. Enfatizó que es necesario que las vacunas se apliquen todos los días, incluidos sábados y domingo. A su consideración, es un error que el Ministerio de Salud centralice el plan de vacunación, por lo que se mostró a favor de que el Minsa comparta el liderazgo con los gobiernos regionales y locales.

“Todo se hace en Lima y de acá se mandan las listas y como que hay una sospecha de que se las van a robar, pero desde Lima se pueden cometer errores”, manifestó. “Acá tenemos un enfoque más ministerial como que el ministerio es el papá y que nos dé todo”, añadió.

Por ejemplo, con respecto a las listas de vacunados que ha sido elaborada por el Minsa, Nino comentó que se hizo a partir de un Registro de Información de Recursos Humanos en Salud, que estaba muy desactualizado. “Muchos médicos están de licencia y han contratado nuevo personal para que los reemplace”, dijo al comentar uno de las razones por los cuales algunos de los médicos en primera línea actualmente no estaban incluidos en algunos padrones de hospitales.

Gianella también considera que en esta etapa de vacunación focalizada al personal de salud la demora que puede percibirse es “por el recelo de que no se ‘cuelen’” y la falta de información del Estado sobre su propio personal. “Es una debilidad del Estado que no saben quiénes están trabajando. Hay mucho personal que no ha sido considerado o con contratos y de que las listas no están actualizadas”, manifestó.

No todo es COVID

La especialista también puso énfasis en que lo urgente en el sector salud también pasa por brindar atención a las enfermedades crónicas y la actividad preventiva en salud, asociadas a otras dolencias. “Al ser un centro de salud un lugar al que la gente tiene miedo de acudir y tener a un personal de salud que está muy cansado, pero se trata de buscar una solución. No pueden estar un año sin poder hacerse un chequeo de una condición de salud que tengas. Sería bueno tener una actividad más proactiva al respecto”, manifestó.

Consideró que se necesita claridad para saber la cantidad de casos de diabetes, hipertensión y de cáncer que se han dejado de atender por la pandemia. “¿Han recibido su tratamiento a tiempo? Esa claridad es la que necesitamos para saber qué está pasando con las personas que se quedan en casa y para entender este exceso de mortalidad. Eso no lo estamos tomando en cuenta”, dijo.

Gianella citó, como ejemplo, la mortalidad materna cuyos indicadores “han retrocedido cinco años”. “Un gran número de mujeres embarazadas están muriendo por causas relacionadas al embarazo que el Perú tenía bastante controladas. Nuestros números de mortalidad materna han retrocedido cinco años. Se debe tomar medidas urgentes este año, considerando que la emergencia sanitaria continuará, para prevenir estas muertas que son totalmente evitables”, dijo.

“No podemos seguir con un sistema de salud que solamente atienda COVID y lamentablemente el sistema de salud está atendiendo principalmente COVID”, finalizó.

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