En tres décadas, tres presidentes de la República decidieron disolver el Congreso, cada uno en circunstancias diferentes que utilizaron para justificar la decisión. Al cumplirse 33 años de la primera disolución del Poder Legislativo, recordemos esos hechos y las consecuencias en el siguiente informe:
Tres voces y una similar decisión. Alberto Fujimori, en 1992, Martín Vizcarra, en 2019, y Pedro Castillo, en 2022, anunciaron en respectivos mensajes a la Nación la decisión de disolver el Congreso. Fujimori siguió en el cargo hasta noviembre de 2000, cuando anunció su renuncia desde Japón, Vizcarra hasta noviembre de 2020, cuando fue vacado por el Parlamento, y Castillo solo horas después de su intento golpista, al ser detenido y vacado del cargo.
El 28 de julio de 1990, Alberto Fujimori asumió la Presidencia con un Parlamento que tenía mayoría opositora. Además, progresivamente comenzaron a surgir sospechas de presuntos actos irregulares en su gobierno. La primera en denunciarlo fue Susana Higuchi, su esposa, quien vinculó a la familia del mandatario en la venta de ropa donada. En ese contexto, la noche del 5 de abril de 1992 la programación de las estaciones de radio y televisión fue interrumpida por un sorpresivo mensaje a la Nación de Alberto Fujimori, quien comenzó a culpar de los problemas del país al Congreso, al Poder Judicial y a lo que llamó la "formalidad democrática".
Con el apoyo de los entonces comandantes de las Fuerzas Armadas y de la Policía Nacional, Fujimori tomó control de las sedes del Congreso de la República, Poder Judicial, Consejo Nacional de la Magistratura, Tribunal de Garantías Constitucionales y del Ministerio Público. Horas después de su mensaje, a través de un decreto ley conformó un nuevo régimen, llamado "Gobierno de Emergencia y Reconstrucción Nacional" y luego convocó a la elección de un Congreso Constituyente Democrático (CCD). Con una mayoría oficialista, dicho Parlamento aprobó la Constitución de 1993, que en su artículo 112 abrió la posibilidad de una reelección presidencial inmediata, lo que permitió a Alberto Fujimori postular en 1995.
Fujimori ganó las elecciones de 1995 y, a través de su mayoría parlamentaria, realizó una "interpretación auténtica" para volver a postular y ser nuevamente elegido el año 2000, pero dejó el cargo en menos de cuatro meses debido al escándalo de los Vladivideos, grabaciones que revelaron corrupción en su círculo cercano. Posteriormente, el Congreso modificó la Constitución para prohibir la reelección inmediata.
Veintisiete años después del "autogolpe" de Alberto Fujimori, en la Presidencia de la República estaba Martín Vizcarra, elegido primer vicepresidente pero que asumió la jefatura de Estado tras la renuncia de Pedro Pablo Kuczynski por la denuncia de un intento de compra de votos de legisladores para evitar su vacancia. Vizcarra tuvo una difícil relación con el Parlamento dominado por Fuerza Popular, que inicialmente tenía 73 de los 130 legisladores. En medio de la confrontación, el entonces mandatario propuso en julio de 2019 el adelanto de elecciones.
El proyecto fue debatido por la Comisión de Constitución del Parlamento y archivado el 26 de septiembre de 2019, al ser considerado "inconstitucional". Al día siguiente, Vizcarra anunció en un mensaje a la Nación que su jefe del Gabinete, Salvador del Solar, presentaría una cuestión de confianza para cambiar las reglas de la elección de los miembros del Tribunal Constitucional. Su objetivo era suspender la votación que había programado el Parlamento sobre el tema y que él cuestionaba por supuesta falta de idoneidad de los candidatos.
El 30 de septiembre, Del Solar logró ingresar al Pleno del Parlamento, a pesar de que las puertas habían sido cerradas, y expresó su pedido de confianza. Los legisladores decidieron seguir con la votación de los candidatos al Tribunal Constitucional y eligieron a Gonzalo Ortiz de Zevallos Olaechea. Horas después, Martín Vizcarra anunció la disolución del Congreso.
Vizcarra sustentó su decisión en el Artículo 134 de la Constitución, que faculta a un mandatario a disolver el Congreso si éste ha censurado o negado su confianza a dos presidentes de Consejos de Ministros. El primero fue Fernando Zavala Lombardi el 2017, quien presentó una cuestión de confianza sobre la política educativa del Gobierno. Aunque en ese tiempo ejercía la presidencia Pedro Pablo Kuczynski, se consideró el mismo período de gobierno que siguió Vizcarra.
Los ciudadanos eligieron a un nuevo Congreso, que en noviembre de 2020 declaró la vacancia del presidente Martín Vizcarra por los supuestos sobornos que habría recibido cuando dirigió el Gobierno Regional de Moquegua, denuncia por la que hoy afronta un juicio y un pedido en su contra de 15 años de cárcel. En junio de 2023, el Tribunal Constitucional determinó que la "denegación fáctica de confianza" era contraria a la Constitución, después de que el entonces presidente Pedro Castillo pretendió utilizar ese argumento en el caso de su jefe de Gabinete Ministerial, Aníbal Torres.
Precisamente Pedro Castillo ha sido el tercer mandatario que anunció una disolución del Congreso. El 7 de diciembre de 2022, horas antes de que los legisladores voten la tercera moción de vacancia presidencial por presuntos actos de corrupción, con las manos temblorosas Castillo dio un mensaje a la Nación para anunciar la medida inconstitucional y responsabilizar al Parlamento.
Castillo anunció la disolución del Congreso, la instauración de un "gobierno de emergencia excepcional", la convocatoria a elecciones de Parlamento con facultades para elaborar una nueva Constitución, la reorganización del Sistema de Justicia y dispuso un toque de queda.
A diferencia de los anuncios de Fujimori y Vizcarra, Castillo Terrones no tuvo el respaldo de las Fuerzas Armadas, de la Policía Nacional y de ninguna de las instituciones públicas del país. Castillo fue detenido en flagrancia cuando se dirigía a la embajada de México para supuestamente pedir asilo. Horas después los legisladores aprobaron por mayoría su vacancia.
Debido a su pretensión de interrumpir el sistema democrático, el Poder Judicial procesa a Pedro Castillo por los presuntos delitos de rebelión, abuso de autoridad y grave perturbación a la tranquilidad pública. El Ministerio Público solicita una condena de 34 años de prisión para él.
Las disoluciones del Congreso por Alberto Fujimori, Martín Vizcarra y Pedro Castillo tuvieron motivaciones y consecuencias distintas. Estas decisiones reflejan las tensiones recurrentes entre el Gobierno y Parlamento, así como los desafíos para consolidar una democracia estable en el país.
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