Alberto Fujimor
Alberto Fujimori. Presidente de la República del Perú entre 1990 y 2000. | Fuente: Reuters

Alberto Fujimori ha vuelto a la calle como un hombre libre luego de pasar 12 años en prisión. Los dos primeros los vivió en Chile y luego fue extraditado a Perú. En la víspera de Navidad, el presidente de la República, Pedro Pablo Kuczynski, le otorgó la libertad al exmandatario a través de un indulto humanitario y derecho de gracia. Esto significa que además de haber salido de prisión sin haber cumplido la condena de 25 años que pesaba sobre él, ya no podrá ser juzgado en los procesos que seguían abiertos en el Poder Judicial.

¿Quién es realmente este hombre, esta figura política que sigue siendo objeto de estudio y encendidos debates luego de tantos años fuera del Gobierno?

Su carrera política

Alberto Kenya Fujimori Fujimori nació el 28 de julio de 1938 en Lima. Estudió ingeniería agrónoma y se graduó en la Universidad Nacional Agraria La Molina en 1961. Luego de seguir estudios en Francia y Estados Unidos, hizo carrera en la Universidad Agraria como profesor y en la década de 1980 logró la presidencia de la Asamblea de Rectores.

Pero su vida cambiaría en 1990, cuando postuló a la presidencia con el joven partido Cambio 90. Dos meses antes de las elecciones se encontraba escondido en el rubro Otros, hasta que un meteórico ascenso, que aún hoy es materia de estudio, le permitió ganarle en segunda vuelta al favorito Mario Vargas Llosa, del Frente Democrático (Fredemo).

Su trabajo como presidente dividió al Perú con una brecha tan honda que aún hoy no termina de cerrar.

Los seguidores de Alberto Fujimori no olvidan que en su administración fue capturado Abimael Guzmán, el sanguinario cabecilla de Sendero Luminoso; que el país dejó atrás una larga crisis económica y se convirtió en ejemplo para la comunidad internacional; que terminó la guerra con Ecuador y que el Perú superó una larga época marcada por el terrorismo. Los presidentes que lo sucedieron, reconocen que el éxito económico del siglo XXI se construyó sobre la base que dejó la gestión fujimorista.

Sus críticos no le perdonan el nivel de corrupción que alcanzó el país en su Gobierno, su relación con el asesor Vladimiro Montesinos, a quien mantuvo cerca hasta el final; la compra de medios de comunicación, los asesinatos del Grupo Colina y las violaciones de derechos humanos.

El ocaso de su mandato

Pero a mediados de la década de 1990, Alberto Fujimori estaba en el pico de su popularidad y ganó fácil la reelección al ex secretario general de la ONU, Javier Pérez de Cuellar. Sin embargo, las denuncias de la prensa comenzaron a golpear su imagen y su re-relección en 2000 la obtuvo en medio de acusaciones de fraude electoral, que él siempre rechazó.

Pocos meses después de asumir su tercer mandato, luego de la aparición del primer 'vladivideo' y enfrentado a una oposición creciente, renunció por fax desde Japón, donde vivió siete años y postuló sin éxito a un puesto en el Senado de ese país. En 2007, Fujimori cambió sus planes e intentó regresar al Perú haciendo una escala por Chile, donde fue arrestado. Luego de dos años, la Justicia de ese país aprobó su extradición. Apenas llegó a Lima, vivió detenido mientras enfrentaba su juicio.

Las sentencias

En abril de 2009, la Sala Penal Especial de la Corte Suprema condenó a Fujimori a 25 años de prisión tras determinar que fue autor mediato de las matanzas del Grupo Colina en Barrios Altos (1991) y en La Cantuta (1992), y por los secuestros del periodista Gustavo Gorriti y el empresario Samuel Dyer durante el autogolpe de abril de 1992. "Este tribunal declara que los cuatro cargos se encuentran probados más allá de toda duda razonable, y la sentencia es condenatoria", indicó el juez César San Martín.

También fue sentenciado por suplantar a un fiscal para allanar ilegalmente la casa de Trinidad Becerra (esposa de Vladimiro Montesinos), por pagar 15 millones de dólares a su ex asesor, por espionaje telefónico a políticos y empresarios, por el pago a medios de comunicación y por la compra de congresistas. Todas fueron condenas menores a 8 años que ya se cumplieron.

Pese a la prueba que aportaron los vladivideos, Fujimori siempre negó haber conocido los manejos ilegales de Montesinos. En su alegato ante la Sala Pena Especial en su primera alocución, el expresidente terminó su discurso con el grito: "¡Soy inocente!".

Un nuevo final

En los años, la popularidad de Alberto Fujimori ha recuperado músculo. El partido fundado por su hija Keiko es hoy la principal fuerza política en el Congreso y ella ha estado cerca de la presidencia en dos ocasiones, en la cuales perdió en segunda vuelta. Además, su hijo Kenji ha logrado en ocasiones consecutivas una curul en el Congreso con la votación más alta del Perú.

Sin embargo, sus opositores también han mostrado enorme poder en las campañas realizadas a nivel nacional para impedir que Keiko logre la presidencia. Ese mismo movimiento impulsó la elección de Ollanta Humala en 2011 y Pedro Pablo Kuczynski en 2016.

La excongresista Martha Moyano dijo que Alberto Fujimori no participará de actividades públicas porque su salud no se lo permite, pero es innegable que con su libertad ha vuelto a convertirse en figura dentro de la política nacional.

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