El Poder Judicial dictó este jueves una orden de captura internacional contra el expresidente Alejandro Toledo (2001-2006) y su encarcelamiento preliminar por 18 meses por supuestamente haber cobrado 20 millones de dólares en sobornos de Odebrecht. La noticia dio la vuelta al mundo y apareció en los principales medios extranjeros, tanto en América Latina como en Estados Unidos y Europa. Estos destacaron su condición de exmandatario y la naturaleza del caso: sobornos de la constructora brasileña.

El magistrado Richard Concepción, titular del Primer Juzgado de Investigación Preparatoria de la Sala Penal Nacional, declaró fundado el pedido de prisión preventiva solicitado por el fiscal anticorrupción Hamilton Castro. Este acusa al exmandatario por tráfico de influencias y lavado de activos. Toledo se encuentra fuera de Perú y estuvo el pasado fin de semana en París, aunque su residencia habitual la tiene en Estados Unidos, donde trabaja como investigador en la Universidad de Stanford.

Esa circunstancia fue uno de los motivos del juez para ordenar la prisión para Toledo. Otras fueron la complejidad del caso y la gravedad de los delitos de los que se le acusa, con penas de al menos cuatro años de prisión. Además, indicó que los "elementos de convicción" existentes son suficientes y "respaldan con alto grado de fiabilidad" las acusaciones contra el expresidente.

El caso. Según la Fiscalía, Odebrecht y Toledo acordaron el pago de 20 millones de dólares para el mandatario si lograba la licitación de la Carretera Interoceánica del Sur, que atraviesa el territorio peruano desde la costa del océano Pacífico hasta la frontera con Brasil. A cambio, Toledo se encargaría de que los plazos no se posterguen y que se pudieran modificar las cláusulas del contrato para impedir la competencia empresarial de la obra, adjudicada por 1,184 millones de dólares y con un coste final de 2,346 millones de dólares, según la Contraloría.

De los 20 millones de dólares en sobornos, la Fiscalía tiene identificados nueve, pagados entre 2006 y 2010 en cuentas "offshore" de Josef Maiman, el empresario peruano-israelí que fungió de testaferro del presidente, explicó Castro. Toledo es la primera gran figura de la política peruana inculpada por el caso Odebrecht, cuyos responsables confesaron a la Justicia estadounidense haber pagado 29 millones de dólares a funcionarios entre los años 2005 y 2014. Ese período comprende los Gobiernos de Toledo (2001-2006), Alan García (2006-2011) y Ollanta Humala (2011-2016). (EFE)