La NASA y otras instituciones de EE.UU. se preparan para observar el tránsito de Venus entre el 5 y el 6 de junio, con decenas de actividades para capturar las mejores imágenes de este momento que no se volverá a repetir hasta el año 2117.

El tránsito se producirá cuando Venus pase directamente entre la Tierra y el Sol, lo que permitirá ver el planeta como un pequeño punto deslizándose lentamente a través del astro rey, un fenómeno que fue avistado por astrónomos como Galileo Galilei.

Los científicos de los siglos XVI y XVII observaron los tránsitos de Mercurio y Venus, los dos planetas "interiores", para medir la distancia de la Tierra al Sol en un esfuerzo por calcular el tamaño de nuestro Sistema Solar.

Sin embargo, aunque "ya tenemos ese número calculado, los tránsitos siguen siendo útiles", explicó en un comunicado Frank Hill del Observatorio Nacional Solar (NSO).

El último tránsito de Venus en este siglo "nos ayudará a calibrar los diferentes instrumentos y en la caza de planetas extrasolares con atmósferas", para aprender a evaluar otros sistemas solares en nuestra búsqueda de vida en el universo.

El NSO utilizará sus telescopios en Arizona, Nuevo México, California, Hawai, Australia e India para grabar ese momento con cientos de imágenes que publicará en tiempo real en su página web.

Los telescopios del NSO tratarán de obtener mediciones de la estructura de la atmósfera de Venus buscando los rastros espectrales producidos por las emisiones de CO2, abundantes en la atmósfera de Venus.

Con un gran encuentro en Mauna Kea (Hawai), considerado el mejor punto del planeta para ver el tránsito, la NASA retransmitirá el evento en directo en su página y conectará con expertos de sus centros así como de 148 países de todo el mundo que realizarán actividades de seguimiento.

La agencia espacial estadounidense proporcionará imágenes desde la Estación Espacial Internacional (EEI), el telescopio espacial Hubble y el Observatorio de Dinámica Solar (SDO, en inglés).

El astronauta estadounidense Don Pettit, tripulante de la EEI, se convertirá en el primer humano en ser testigo y fotografiar el tránsito desde el espacio, que compartirá casi en tiempo real.

Los tránsitos de Venus son algo poco habitual por lo que ha habido pocas oportunidad para fotografiarlos desde la Tierra y mucho menos desde la órbita terrestre.

El evento, sólo precedido por los que se produjeron en 1639, 1761, 1769, 1874, 1882, además del de 2004, ha generado gran expectación y los expertos advierten de que, para que el disfrute sea completo, no se mire al Sol sin el equipo adecuado, ya que puede causar daño en la retina y lesiones en el ojo.

EFE