El sexto capítulo de la ficción abordó un controversial tema en la vida del cantante: el uso de sustancias para que cumpla con su apretada agenda laboral.
En 1982, Luis Miguel iniciaba una carrera prometedora y tenía cada vez más actividades laborales que cumplir. Por las mañanas grababa su primera película "Ya nunca más" y por las noches se presentaba en shows. El cansancio pronto se hizo presente en el joven de 12 años que olvida el libreto.
Por eso, a su padre Luis Rey se le ocurre suministrarle una sustancia que a él mismo le daban de joven: efedrina. Esto se mostró en el sexto capítulo de "Luis Miguel, la serie" que abordó uno de los temas más controversiales en la vida del cantante: el uso de sustancias en su juventud, suministradas por su propio padre.
En la ficción, dicen que la efedrina es "un medicamento muy peligroso que no se le puede dar a un niño". Se trata de una sustancia alcaloide que suprime el cansancio y aumenta el estado de alerta. Algunos efectos secundarios son insomnio, náuseas, dolores de cabeza, alucinaciones y taquicardias. En la serie, cuando el joven Luis Miguel está grabando la canción "Mamá, mamá" se desmaya, para entonces ya le habían brindado el medicamento.
Esta escena daría validez al testimonio de Sergio Riesenberg, ex director del festival Viña del Mar, quien confirmó que Luisito Rey le daba cocaína cuando a su hijo cuando tenía 14 años. “A los 13 o 14 años, la edad que yo lo traje (a Viña) -porque me lo habían ofrecido antes al Festival, pero yo lo encontré muy chico- le daba cocaína. Lo digo responsablemente y a prueba de desmentido… (le daban esa sustancia) para estimularlo”, aseguró en el programa "Sale el sol".
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