Am

Pepe y Tito se llevan a Lucho a la azotea de la casa de los González para que les cuente la verdadera historia de la salida nocturna. “Nos fuimos a un night club”, cuenta Lucho. “Si fui a esa reunión fue porque el jefe me lo pidió”, añade. “Si Miguel Ignacio te agarra de yunta, te vas para arriba”, le dice Tito.

Don Gilberto va buscar a Peter para felicitarlo por su relación con Socorro. “¿Hace cuánto que no haces andar la maquinaria? Tengo mi jarabito que no te hará parar toda la noche”, le dice y le entrega un frasco. Monserrat, como siempre, quiere saber de qué se trata y Peter le dice que es un jarabe para la tos.

Grace y Cayetana se encuentran en un café. “No entendía lo que era el bien y el mal. Odiaba a todo el mundo en especial a ti pero poco a poco los médicos me dieron entender que la que estaba mal era yo. Por eso quiero tu perdón. Si estás acá es porque me has perdonado”, dice Cayetana. “Si estoy aquí es para defender a mi familia y si les haces algo, te mato”, responde Grace.

“Cómo puedes pensar eso. Yo sería incapaz”, dice Cayetana. “La chiquita idiota que conociste ya no existe y si le haces algo a mi familia y a Joel ya sabes. Soy una mujer capaz de todo”, le dice Grace. Cayetana se va sollozando al baño.

Fernanda le dice a su padre que la construcción del centro comercial está detenida y que eso no puede ser. Miguel Ignacio le pide a Nicolás el informe de su viaje al norte y lo critica porque no ha hecho ningún análisis de suelo y las facilidades que tiene el hotel. “Quiero ese informe para esta tarde. Si no la próxima vez mando a Luchito”, le dice. Nicolás le pide ayuda a Fernanda pero esta se niega y lo deja. Nachito le pide su celular a Lucho para llamar a las chicas con las que estuvieron la nocher anterior en el night club. “Te mando un besito”, le dice a la chica. “Ah Lucho, gracias a ti he vuelto a la vida”, añade. Pero sale Nicolás y le dice a Lucho que va a prescindir de sus servicios. Y efectivamente lo despide. Miguel Ignacio interviene y retiene a Lucho.

Peter va a casa de Socorro. Y ella cree que él le va a decir que lo que tienen es una amistad de muchos años y que así debe quedar. “Si estoy aquí es porque tú y yo nos merecemos otra oportunidad”, dice Peter. “Mi respuesta es sí”, responde Socorro. “¿Puedo darte un beso?”, pregunta Peter y la repuesta no se hace esperar. “Sí y muchas veces”, responde Socorro y besa a Peter. Teresa y Charo los observan de lejos. “Se les ve tan lindos”, dice Charo.

Un mozo se le acerca a Grace a decirle que Cayetana está desmayada en el baño. Grace se le acerca y al ver que no está fingiendo decide llamar a Joel. Su hermano sale corriendo a buscarla.

Viviana y Raúl conversan acerca de una película que vio hasta tarde, Cuatro bodas y un funeral. “¿Me parece o me está lanzando un mensaje?”, piensa el Platanazo. Y luego se decide a comprarle un anillo y pedirle matrimonio. “A mí que no me gusta”, dice al salir de su casa.

Miguel Ignacio retiene a Lucho y cuando éste le iba a besar la mano, suena el celular. Es Isabella que le dice que la han llamado de la clínica. “Tenemos que trasladar a Francesca a una casa de reposo”.  El mismo mensaje recibe Nicolás de parte de su hermana Fernanda. Miguel Ignacio se pone a bailar y Lucho lo secunda

Joel llega al restaurante. “Si le pasa algo por tu culpa te juro que jamás te lo voy a perdonar”, le dice a su hermana y llama al mayordomo Claudio informándole que Cayetana ha sufrido una crisis. Marisienka, la madre de Cayetana llega a la cafetería. “¿Qué ha pasado?”, exclama. “Pregúntenle a ella”, responde un mozo señalando a Grace.

Como siempre, Teresa agranda las cosas y les cuenta a Pepe y Tito que Grace mató a Cayetana y ellos se lo cuentan a don Gilberto. Y aparece Reyna preguntando cómo es eso de que Grace quiso matar a Cayetana. Pepe y Tito piensan comprar flores.

Miguel Ignacio, Isabella y Fernanda recogen a Francesca de la clínica y la llevan a una casa de reposo. Francesca despierta en el carro y ve a su lado a Mariano y habla con él. Eso alegra a Miguel Ignacio que al final deja a su exsuegra en la casa de reposo.

Reyna y Teresa le hablan a Socorro acerca de su romance con Peter. Pero ella no les dice nada y se va.

Joel discute con su hermana. “Cayetana es lo más importante de mi vida. Si algo le llega a pasar jamás te lo voy a perdonar”, le dice y la deja en la cafetería. Va casa de Cayetana para indagar por su salud. Toca y le abre la puerta el mayordomo Claudio. “Resignación, joven, resignación. Han internado a la señorita Cayetana en una casa de reposo”, le cuenta y le da la dirección.

Raúl regresa a su casa y ensaya el modo en que le pedirá a Viviana que se case con él. “¿Pasa algo?”, pregunta. “Creo que ha llegado el momento de dar el siguiente paso”, responde Raúl. “¿Cuál sería el siguiente paso? Ya sé, viajar juntos por el mundo”, dice Viviana. “Sí pero después del matrimonio”, dice Raúl. Viviana se ríe a carcajadas. “Yo no me puedo casar hasta que no gane un premio, tengo muchas por hacer. Casi caigo, no?”, es su respuesta.