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Gladys le comenta a Miguel Ignacio que ha venido a quedarse en Lima. “Lo hice porque después que te fuiste de El Sauce, Otto no dejaba de preguntar por su papá. He venido a Lima por Otto porque quiero que crezca cerca de su papá”, le comenta Gladys a Miguel Ignacio quien carga feliz a su hijo menor.

Raúl le comenta a Viviana que ha retomado su labor social junto a su empresa. “Se nos ha ocurrido regalarles unos guiones de lo que hemos hecho en la empresa”, le dice. Y entonces le extiende una serie de documentos que le hace firmar. Pero Viviana nota que hay un documento extraño en medio de los papeles. “¿Qué es esto que acabo de firmar?”, pregunta. Se da cuenta que se trata de un acta de matrimonio. “¿Por qué me has hecho firmar un acta de matrimonio de un lugar que queda a cien kilómetros de aquí?”, insiste. “Lo hice porque a lo mejor no estamos tan casados”, le dice Raúl y sale corriendo perseguido por Viviana

Nicolás le pregunta a Grace acerca de por qué le pegó a Rubí. “No sé qué te habrá dicho”, responde. “Me dijo que le pegaste como una salvaje”, responde. “Sólo le pegué una cachetada y la zarandée un poco. ¿Te dijo por qué le pegué? ¿Vas a creer algo de lo que yo te diga? Le pegué y lo volvería a hacer si se vuelve a burlar de mi hija”, le dice y se mete a su cuarto. Nicolás la sigue porque no quiere que lo deje con la palabra en la boca pero se encuentra con Charo y Teresa. “¿Qué sigue ahora Grace? ¿Le vas a llenar la cabeza de odio a nuestra hija?”, pregunta.

Alejo le dice a Gilberto que Reyna está sucumbiendo a sus encantos. Lo que no saben es que Lucho los está escuchando desde fuera de la bodega. Mientras tanto, Charo, Teresa y Reyna hablan acerca de lo que pasa en la sala de su casa entre Nicolás y Grace. “Lamento mucho que estés pasando problemas con Lucho”, le dice Charo. Pero Reyna reacciona. “Primero destruyes mi matrimonio y ahora te quieres hacer la solidaria. Ya me puse mal. Voy a conversar con mi papi Alejo. ¡Papuchi Alejo!”, llama. “¡¿Por qué estás coqueteando con mi papá?!”, pregunta Charo.

Fernanda y Joel se despiden de los Maldini. Isabella no quiere que su hija se vaya pero en realidad lo que todos quieren es que se vaya Joel. Llama a Miguel Ignacio para que haga algo al respecto. “¡Estoy ocupado, no puedo atenderte!”, responde Nachito y continúa jugando con su hijo Otto en un parque mientras es observado por Gladys.

“¿Cuándo le hecho un keko al cocho?”, pregunta Reyna. Y luego se da cuenta que efectivamente había notado algunos brillitos en los ojos de Alejo. Y luego le dice a Charo que a lo mejor bien podrían juntar sus soledades y terminaría siendo su madrastra. “¿Tienes propiedades el cocho? Porque sería una lástima que la madrastra se quede con todo”, le dice a Charo que está furiosa. Al final, busca a Reyna que está en el baño y le da una tanda. “Eso es para que respetes a mi padre”, le dice al salir del baño y dejar toda maltrecha a Reyna.

Viviana corre tras Raúl y pide ayuda a la policía que aparece en una de las calles de Las Lomas y detienen a Raúl. “¡¿Me vas a explicar por qué me hiciste firmar esto?!”, pregunta muy alterada. Raúl está con la mirada perdida. “Esta es un acta de matrimonio porque no estamos casados”, responde Raúl. Viviana está muy dolida pero le da una bofetada al Platanazo. Y lo queda mirando. “Tú sabes que yo estaba desesperado”, se justifica Raúl. “Contrataste a un actor como juez. De verdad eres retorcido. Yo me reí de las fotos de Alaska y soy víctima de la justicia divina. ¿Me vas a decir que todo esto lo hiciste por amor?”, le dice. “Sí”, responde Raúl y Viviana le da otra bofetada. “¿Y qué ibas a hacer con esta hojita de utilería?”, pregunta Viviana. “Es una hoja de verdad”, le explica. “¿Y la ibas pegar en el libro? Eso es un delito. Qué pena que ya se fue la policía porque tendría que denunciarte. Pero no puedo hacerlo porque todo el mundo se enteraría de que no estoy casada. ¿Qué hago? ¿Qué hago?”, dice desesperada. “Vamos a la Municipalidad y nos casamos”, propone Raúl. “¿Alguien sabe que no estamos casados?”, pregunta Viviana. “Nadie”, responde Raúl. “Vamos a casarnos, esta vez de verdad”, reflexiona Viviana.

Fernanda y Joel se encuentran con Pepe y Tito. “Nos hemos ido de la casa Maldini porque no queremos ser unos mediocres y arrimados”, les dice Fernanda lo cual genera una discusión porque los amigos se sienten aludidos. Pepe y Tito llegan a su casa y ven la discusión de Nicolás con Grace, Charo y Teresa. Lo acusan de adúltero y después se lo llevan cargado. Pero al llegar a la sala, los amigos le dicen que habían visto a Rubí. “Está mejor que Grace. Nosotros entendemos al hombre. Pero el problema es que Grace está triste y si eso pasa, Charo también está triste y nos deja sin almuerzo. Mejor te reconcilias y así Charo no nos dejará sin comer”, le proponen. Nicolás se niega y entonces Pepe y Tito lo vuelven a cargar pero esta vez lo arrojan a la calle. Allí se encuentra con Fernanda y Joel. “Ay Nicolás, Nicolás, con el rabo entre las piernas vivirás”, le dice Joel. Luego Nicolás entra a su casa y su madre y su nona le piden que invite a Rubí a tomar té. “La queremos conocer mejor”, le dicen. Nicolás llama a Rubí quien acepta gustosa la invitación.

Alejo le confiesa a Lucho que está interesado en Reyna. “Como tú te estás divorciando, yo he estado allí, apoyándola y ha surgido un sentimiento hermoso", le comenta.

Joel le pide a su madre que lo deje quedarse con Fernanda en su cuatro pero Charo se opone y le dice que si han decidido salir adelante, deben hacerlo solos. Fernanda le agradece que no los apoye. “Volveremos victoriosos”, promete Joel. Y luego parten en su mototaxi llevando consigo las pocas cosas que tienen.