Foto: RPP / Dar

Tras su debut como conductor de TV en el programa de Gisela Valcárcel, “El gran show”, el actor Óscar López Arias confesó haberse encontrado “nervioso” y algo fuera de lugar.

Estoy agotado. Venía de la chamba con ganas de divertirme y empezar a entender el formato. Estoy tratando de ubicarme”, indicó al finalizar la primera gala de la competencia.

¿Te sentías desubicado?
Estaba fuera de órbita. Nunca he estado en un programa en vivo. Menos de esta magnitud. Creo que la vorágine es enorme. No tuve mucho tiempo ni siquiera para venir a ensayar. Tengo grabaciones para televisión, estoy en temporada de teatro.

Se te complica entonces un poco…
Se complica todo. Pero vamos a ver. Es la primera vez y no dolió tanto.

¿Cómo viste a tu esposa, Daniela Sarfati, en la pista de baile?
Hermosa. No es la primera vez que trabajamos juntos, estamos ensayando una nueva obra, “Qué tortura”, en el Teatro Larco de David Carrillo. Viene después de “La fiaca”.

¿Difícil enfrentarte a Gisela?
Gisela es una capa. Es una máster. No hay forma de competir. Es difícil tratar de empatar el ritmo que tiene. Estoy para aprender lo que me pueda dar. No soy conductor de televisión.

¿Te interesaría hacer carrera en la conducción?
Vamos a ver qué pasa. Mi carrera es el teatro. Soy actor. Si esto se puede manejar en simultáneo, sin que limite mi trabajo de actor, vamos a hacerlo. Pero no voy a dejar de ser actor para hacer esto.