Anomalía genética multiplica por 50 los riesgos de obesidad

Un equipo de científicos estudió el papel desempeñado por la ausencia de un pequeño fragmento del cromosoma 16 en la aparición de una forma severa de obesidad.
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La pérdida de una minúscula parte del cromosoma 16 multiplica por 50 los riesgos de exceso de peso y de obesidad severa, y explica cerca del uno por ciento de los casos, según los resultados de una investigación publicada el miércoles por la revista científica británica Nature.

La obesidad es causada por factores múltiples: la sedentarización y la alimentación contribuyen a su progresión, pero investigaciones recientes han señalado la implicación de unos 30 genes que aumentan el riesgo de manera moderada (aumento de 10 a 50% por gen).

Un equipo de científicos europeos estudió el papel desempeñado por la ausencia de un pequeño fragmento del cromosoma 16 en la aparición de una forma severa de obesidad.

Inicialmente asociada a problemas de aprendizaje o a signos de autismo, esta anomalía, denominada "microdeletion" (pérdida de una parte ínfima del cromosoma), acarrea la supresión de 30 genes diferentes.

Los científicos la identificaron en 33 pacientes obesos y que tenían atraso escolar.

Para saber si la anomalía interviene en la obesidad común, los científicos estudiaron el ADN de 16.000 europeos de pesos diversos.

Entre ellos se encontraban 19 con "microdeletion" del cromosoma 16, los cuales tuvieron todos problemas de exceso de peso en la infancia y la adolescencia, y pasaron a ser obesos en la edad adulta.

Según los científicos, esa anomalía, que concierne a menos de una persona de cada 1.000, explica cerca del uno por ciento de los casos de obesidad común (y 3% de los casos de personas con problemas de gordura y que sufren también problemas de desarrollo mental).

Pero las personas portadoras tienen un riesgo de desarrollar una obesidad severa multiplicado por 50.

Los resultados de esta investigación ofrecen la perspectiva de una prevención en la infancia al tener en cuenta la identificación de las causas genéticas de la enfermedad, señala el profesor Philippe Froguel, uno de los autores del trabajo.

Esa estrategia de diagnóstico precoz que podría aplicarse a otras enfermedades, como la diabetes o la hipertensión.

Este trabajo confirma además la relación entre obesidad y enfermedades neuro-psiquiátricas.

Al identificar las causas comunes de esas enfermedades, demuestra que la obesidad puede ser una enfermedad neuro-comportamental.

Esta investigación es el fruto de la colaboración del equipo del profesor Froguel en el Centro Nacional de Investigaciones Científicas de Lille (norte de Francia), del Imperial College de Londres, del equipo suizo del profesor Jacques Beckmann (Lausana) y de otros diez grupos científicos europeos.AFP