Conozca las diversas formas de comer el suri en Iquitos

Cuesta dos soles, cada palito tiene tres animalitos y es considerado uno de los platos más caros y solicitados por visitantes nacionales y extranjeros en Loreto. Se trata del anticuho de suri.

El profesor Arnol van Huis, consultor para la Organización para la Agricultura y la Alimentación de la ONU, indicó hace algunas semanas, en un reportaje de la BBC, que los beneficios medioambientales al comer los llamados gusanos son numerosos: Producir un kilo de carne de vaca requiere 13 kilos de hierba, pero un kilo de carne de grillo, un escarabajo o una langosta necesita 1,5 o 2 kilos de forraje.

El estudio estimó que al menos 80 por ciento de la población del mundo incluye algún tipo de insecto en su dieta.

En Colombia se comen hormigas fritas o salteadas; en Tailandia prefieren las rojas; y en México, gusanos capulín, escamoles (huevos de hormiga) y jumiles (chinches de campo). Y en Iquitos se puede comer el suri, que convertido en anticucho o frito es una delicia para el paladar y excelente para el organismo.

Teresa Vílchez vende comida en la parte externa del Complejo Turístico de Quistococha y ahí se puede conseguir suri fresco porque por la zona se cosecha el animal de los árboles caídos de aguaje, donde los llamados "papasos" depositan los huevos que luego se convertirán en gusanos.

Ella tiene los suris vivos en una bandeja y a pedido del cliente, los ensarta vivos en palitos para comerlos como anticuchos. Pero si el cliente prefiere pueden ser fritos en un sartén y en cinco minutos se llevará a la boca los suris que prefiera.

Según cuenta Vílchez hay clientes que prefieren comerlos vivos.

El anticucho de suri cuesta dos soles, cada palito tiene tres animalitos y es considerado uno de los platos más caros, pero muy solicitado por visitantes nacionales y extranjeros.

Vílchez destacó que en menos de cinco minutos se puede saborear un anticucho de suri o el plato de preferencia porque pasa de la bandeja al estómago casi al instante y los lugareños lo preparan en su casa (se hace la demostración de cómo se los abre un poco antes de llevarlos al sartén).

Claro que no todos lo comen quizás porque desconocen que en otros lugares consumen gusanos similares que tienen una enorme calidad alimenticia.