Captura Elmundo.es

El Divorce Hotel es el primero en el mundo, donde parejas pueden reservar habitaciones para terminar su relación de forma amistosa e inolvidable.

Un divorcio sin traumas es lo que ofrece este insólito servicio, ya que la reservación por tres días (un fin de semana completo) incluye un equipo de profesionales (mediadores, abogados, psicólogos, notarios, agentes inmobiliarios, entre otros) que ayudará a los casados a poner fin a su matrimonio.

Las tarifas parten de los 2.499 euros e incluyen las dos noches de hotel en un alojamiento cinco estrellas, con diversos servicios para aliviar tensiones: sauna, jacuzzi, carta de masajes, restaurante y cafetería, así como el asesoramiento y todos los trámites legales.

El Divorce Hotel fue un proyecto del empresario neerlandés Jim Halfens, que echó a andar paradójicamente el 14 de febrero de 2011, en San Valentín.

«Después de ver el arduo proceso de divorcio de algunos amigos y comprobar la cantidad de tiempo, dinero y energía que perdían en el camino, decidí que el divorcio debía enfocarse como un nuevo comienzo. Y cuanto más rápido y menos traumático, mejor», dijo Halfens al portal de viajes de Elmundo.es. 

Por el momento, el Divorce Hotel se ha puesto en marcha en Países Bajos para ciudadanos neerlandeses, con el requisito de que quienes solicitan este servicio quieran divorciarse en términos amistosos.