Sarah Klier fue la última bebé en nacer en la República Democrática Alemana (RDA), el 2 de octubre de 1990. Ella se convirtió en protagonista de la fotografía titulada "El último llanto".

Ahora, veinte años después posa sonriente al lado de las dos fotografías captadas inmediatamente tras nacer, que coincidió con los dos últimos minutos anteriores a la reunificación alemana.

Las imágenes muestran a una Sarah un tanto fastidiada, haciendo pucheros para finalmente romper en llantos.

Sarah llegó al mundo el 2 de octubre de 1990 en el hospital de Borsdorf, cerca de Leipzig (Sajonia). Fue la última en ser inscrita en el Registro Civil de la República Democrática Alemana, luego el oficial de turno cerró para siempre el libro.